Por mucho que mi corazón esté en DC, más
que en Marvel (si bien soy un reconocido fanático de ambas editoriales), no
puedo dejar de admitir que en varios aspectos la llamada Casa de las Ideas
supera al universo deceísta, ya sea tanto en la calidad de sus historias, como
también en el carisma de sus personajes y un mejor marketing a la hora de
llevar a otros medios su rico panteón (si no, basta con mencionar el éxito de
sus películas, que lejos poseen una mayor continuidad en el cine y a la que
solo recién ahora su competidora está tratando de hacerlo el peso).
Pues justamente uno de los detalles que hace
de Marvel una propuesta mucho más interesante y compleja que la de DC
(obviando, claro, el sello para adultos Vértigo de la cuna de la Liga de la
Justicia), viene a ser que desde su renacimiento en los tumultuosos años
sesenta, tuvo sus primeros superhéroes de raza negra y a los que ya en aquellos
años caracterizó como personajes multidimensionales e incluso a la altura de
los grandes como el Hombre Araña y Hulk.
De este modo su primer justiciero de tales características corresponde a
Pantera Negra, nada menos que el rey de Wakanda, paraíso africano cuya tecnología
está por sobre la de la mayoría del mundo (bueno, al menos dentro de sus
historias, claro) y lejos un personaje destacable. A este le siguieron otros tal vez incluso más
populares, tales como el forzudo Luke Cage, el gran amigo del Capitán América Falcon,
la “bruja del clima” Tormenta y el viajero del tiempo Bishop, ambos de entre
los miembros más famosos de los X-Men, de igual modo brillan el mestizo
humano-vampiro Blade y muchos, muchos más.
Frente
a esto de atender a la multiracialidad, en especial en lo que concierne a la
destacada comunidad afroamericana gringa, DC no se quiso quedarse atrás y por
lo tanto creó sus propios superhéroes “étnicos”. Dentro de estos quizás el más destacado sea
el Linterna Verde de la Tierra John Stewart, con una larga trayectoria a
cuestas en las revistas (de hecho, su rol dentro del universo DC es tan
destacado, que fue uno de los protagonistas de nada menos que de La
Liga de la Justicia, sin dudas uno de sus shows animados más connotados). Luego se puede mencionar a la preciosa Vixen,
con la capacidad de adquirir las capacidades de todo tipo de animal, gracias al
amuleto mágico que lleva. Acero, uno de
los grandes personajes salidos inmediatamente después de la muerte de Superman
a principios de los noventa, viene a ser otro paladín afroamericano valioso en sus
historietas, obteniendo su propia revista luego de su debut. Por supuesto que hay otros más en la lista,
no obstante dejaré para otro momento sus nombres y características (pues me he limitado
a mencionar solo a mis favoritos dentro de todos estos).
No obstante
pese a los esfuerzos de DC, Marvel ha
logrado llevarle la delantera en materia de diversidad racial…Hasta que
apareció el sello Milestone en 1993.
Pues este fue fundado por un grupo de artistas del noveno arte de raza
negra, entre ellos gente tan talentosa como Dwayne McDuffie, Denys Cowan,
Michael Davis y Derek T. Dingle, quienes
amparados por DC, aunque manteniendo su independencia y la autoría total de sus
personajes y títulos, quisieron desarrollar sus propios cómics, donde se diera
una más destacada participación a su pueblo dentro de las viñetas. Pues para conseguir esto diseñaron una nueva
ciudad ficticia, dentro de un nuevo universo y la que llamaron Dakota, nombre
en todo caso de varios lugares de USA, incluyendo al de dos de sus estados. En este lugar transcurren todos sus títulos,
en las distintas revistas que se editaron durante el periodo en que el proyecto
funcionó (entre el año de su fundación y 1997).
De este modo populares se hicieron sus superhéroes y villanos afroamericanos,
tales como Ícono (una especie de Superman), Hardware (algo así como un Iron Man
moreno), el Sindicato de la Sangre (un muy peculiar grupo de villanos) y en
especial Static, un adolescente con poderes electromagnéticos y quien me ha
motivado a escribir esta entrada. Cabe
mencionarse en todo caso que la iniciativa de este proyecto editorial, fue la
de incorporar además personajes de otras etnias, como asiáticos y latinos,
atendiendo también a la diversidad sexual con otros de orientación gay.
Si bien los cómics de Milestone
funcionaban fuera de la continuidad oficial de las otras publicaciones de DC
(empresa que más bien distribuía y servía de apoyo a la otra), en 1994 salió un
muy entretenido crossover entre ambos universos ficcionales, llamado
genéricamente como Mundos en Colisión y el cual unió por primera vez a los
personajes de esta Dakota alternativa con la llamada “Familia Superman”; de
modo que el kryptoniano y sus amigos Superboy y Acero, participaron de toda una
aventura épica junto a los personajes de Milestone (con cariño y nostalgia debo
decir que fue gracias a esta saga, que tuve el gusto de conocer esta genial
propuesta de Milestone).
Luego
de que lamentablemente Milestone tuvo que cerrar, tras la crisis en la que se
sumió el mercado gringo de cómics con tantas editoriales que surgieron por
aquel tiempo, DC no quiso desaprovechar la primera oportunidad para utilizar
a sus personajes, dándoles nueva vida y
así fue como en 2001, por ejemplo, el propio Static tuvo una miniserie de
cuatro números y en 2008 (hartos años pasaron en todo caso entre un título y
otro), el mismo chico fue introducido dentro de las filas de Los Titanes; por
otro lado, buena parte de Milestone volvió a debutar en las viñetas de nada
menos que de la Liga de la Justicia. No
obstante salvo el superhéroe adolescente de las descargas, el resto no tuvo
tanta suerte al interior de la continuidad de DC.
Cuando en agosto de 2011 se reinició el
universo DC, con 52 títulos que partieron desde cero sus revistas dedicadas a
un montón de personajes clásicos, más otros que incluyó del viejo universo Wildstorm,
Static fue el único de Milestone en obtener su propia cabecera; lamentablemente
las ventas de sus revistas no fueron como se deseaba y solo duró ocho
números. No obstante en julio de 2015 para
el contentamiento de los fanáticos de Milestone, se introdujo en su llamado
Multiverso la Tierra M, un mundo paralelo en el que viven sus héroes y villanos,
dedicándoles además varias miniseries y números únicos, reimprimiendo además sus
viejas colecciones, a la espera de motivar al nuevo público para lanzar
colecciones regulares.
En el año 2000, un buen tiempo después de
la caída de Milestone, se estrenó la serie de televisión Static Shock, dirigida en
un principio al auditorio adolescente y la cual fue tan exitosa, que tuvo nada
menos que cuatro temporadas, llegando a la cantidad de cincuenta y dos
episodios. Pese a la intención original
de convertir al personaje en objeto de la atención juvenil debido a su edad, la
que se acortó unos años respecto a la de su versión original, sus guiones
dejaron de lado todo infantilismo y se caracterizaron por ser mucho más
sofisticados que otros productos televisivos para los menores de edad. En ello resulta importante el hecho de que
en el programa Virgil Hawkins, nombre real de Static Shock (se le agregó este
segundo término a su nombre en su adaptación televisiva) sea justamente de raza
negra, siendo quizás el primer superhéroe de esta etnia, y además adolescente,
en ser el personaje principal en la pantalla chica; pues ello bien atiende a
incentivar la diversidad racial entre las recientes generaciones, más en un
país como Estados Unidos, el que pese a estar lleno de emigrantes y de una importante
minoría afroamericana, carga en su historia con las cicatrices de la
xenofobia.
Otros detalles relevantes a la hora de
apreciar los valores de un programa como este, viene a ser el hecho de que
Static Shock aborda temas realistas, tanto problemáticas actuales, como al igual
otorga relevancia a varias virtudes que sin duda logran remecer la conciencia de
su público (entre ellos menores de edad y adultos, que bien llega a conseguir
la atención y el respeto de los mayores).
Es así que por un lado tenemos el hecho de que Virgil, como muchos superhéroes
clásicos, ha sufrido la muerte de un ser querido de manera violenta, en este
caso de su madre y ello debido a la intervención de una pandilla callejera
(hasta la segunda temporada no se revelan las circunstancias respectivas que
provocaron dicha tragedia, siendo que no he logrado ver más allá, salvo dos
capítulos de la tercera bastante especiales, puesto que ni subtitulado me he
conseguido el resto); por lo tanto en la serie la muerte existe y ello hace de
su ficción algo verosímil, pese al elemento de ciencia ficción que la
caracteriza, de modo que los destinatarios originales de este título no pierden
así su nexo con el mundo real.
Considerando la pérdida de la madre, la familia de Static, como muchas
que conocemos, debe apañárselas para mantenerse unida y ello es expuesto en el
programa de manera muy positiva: es así que su padre es un hombre serio y
recto, quien no deja de ser la principal figura de autoridad y afectiva para
sus hijos; de igual modo nos encontramos con la hermana mayor, una guapa
muchacha, con quien como es habitual entre hermanos, el protagonista tiene sus
roces y sin embargo queda claro el amor que hay entre estos dos.
Por otro lado, nos encontramos con que el
padre de Vince trabaja en una especie de centro de acogida para jóvenes (estos
por supuesto no miembros de las mejores familias). Por lo tanto la Dakota en la que viven los
protagonistas, es un sitio que al no estar idealizado, permite abordar varias
temáticas de tipo social. De este modo,
los guiones han tratado con mucho tino temas como el bullying, la delincuencia
juvenil, el racismo, las desavenencias entre padres e hijos, la pobreza y
muchos más. Todo esto le otorgó en su momento
al show varios importantes premios y no
solo televisivos, sino que humanitarios, debido justamente a la sabiduría con la
cual trató temas tan necesarios, a la hora de fomentar el desarrollo integral
de los niños y adolescentes.
Elementos tan significativos que tienen
que ver con los aportes de esta serie, vienen a ser como era de esperar la
personalidad del propio Static Shock y de su mejor amigo y aliado Richie Foley
(quien es caucásico como él solo, lo que bien acentúa el carácter
integracionista del programa), los cuales quedan claro que poseen unos cuantos
defectos propios de su edad y que aun así viene a ser sujetos positivos y que
se hacen entrañables. Como no son
perfectos, ni estereotipados, consiguen convertirse en un referente para otros
de su edad, ya que los episodios tratan muy bien su camino a la madurez, con
tropiezos y aciertos, aunque siempre dejando de manifiesto que son personas de
corazón noble, como muchos que buscan en estos (super) héroes un ejemplo a seguir
(pues no solo se trata de pura entretención y escapismo).
Otro aspecto a considerar dentro de Static
Shock, viene a ser que de manera más que grata para un televidente creyente
como un servidor, considerando además el poco compromiso de muchas series
gringas como esta, en lo que concierne al tema teológico, puesto que lo rehúyen
por considerarlo “conflictivo”, la serie posee un marcado acento religioso
cristiano. Pues Virgil y Richie con sus
familias asisten a la iglesia y hay un sacerdote que sale en más de una
ocasión. Al respecto viene a ser muy relevante el precioso episodio final de la
primera temporada, que transcurre durante el aniversario de la muerte de la
madre de Virgil y donde la religiosidad destaca bastante en cuanto a cómo este
y los suyos, sobrellevan sus sentimientos.
Teniendo en cuenta el sentido de la
diversidad multicultural y racial del universo Milestone, en este programa las
comunidades negras y latinas toman gran protagonismo, al punto que en especial
la mayoría de sus personajes (entre principales, secundarios e incidentales)
pertenecen a estas etnias; de igual manera que hay unos cuantos asiáticos y de
seguro en lo que me he perdido, aparecerían miembros de pueblos indígenas, lo
que considero genial.
Ningún superhéroe puede carecer de su
galería de villanos y por supuesto que en este caso aparecen bastantes y bien
llamativos vienen a ser, muchos de ellos sacados de las mismas viñetas que
Static. Tal como Virgil adquirió sus
poderes a raíz de un evento llamado “El Big-Bang”, todos estos se transformaron
en metahumanos. De este modo nos podemos
encontrar con gente como Ebon (quien es una especie de sombra que abre portales
y posee habilidades elásticas), Talon (una muchacha con aspecto de pájaro y que
además vomita fuego y/o ácido) y Hotstreak (un piroquinético que era el matón
de la escuela donde estudian los protagonistas), entre otros.
Volviendo al personaje de Richie, destaca
el hecho de que su papel en el programa sea seguir con una rancia tradición en
este tipo de historias, ya que tal como Q de las novelas y películas de James
Bond, se encarga de crear artefactos mecánicos extraordinarios para su
compañero Static Shock, tal cual también ya en los cómics del género
encontramos a Micro, aliado de el Castigador, quien cumple un papel similar en
sus viñetas. Considerando la
inteligencia privilegiada del rubio chiquillo y su gusto por la tecnología,
hacia la tercera temporada Richie se hizo superhéroe por derecho propio, gracias
a una armadura que se hizo y dándose el nombre de Tecno.
Dentro de todos los interesantes
personajes secundarios de este programa, cabe mencionar a Adam Evans, músico de
raza negra, quien en la primera temporada se convirtió en villano metahumano y
que luego pasó por un muy destacable proceso de redención hasta llegar a ser el justiciero Rubberband Man
(Elástico en el doblaje latino); de tal manera se cumplió a través de su figura
un tópico bastante caro a estas historias: el de la conversión de un criminal
superpoderoso al bien, siendo que en la serie luego se transforma en un
importante aliado para Static.
A partir de la segunda temporada, la
trama se orienta bastante hacia la acción y la aventura, desarrollando mucho
mejor el carácter superheroico de la serie, ahora en que Static posee unas
cuantos rivales recurrentes y que además van apareciendo otros nuevos. Pues desde su primer episodio el mundo se
hace más vasto y se deja claro que esta versión de Static vive nada menos que
en el universo DC cuando aparece… ¡El Guasón! No obstante el cuadro no podía
estar completo, sino entraba en escena el mismísimo Batman, quien además lo
hace acompañado por Robin (Tim Drake, quien sale como el segundo Joven
Maravilla en el famoso show televisivo de Paul Dini y Bruce Tim). La simpatía entre ambos adolescentes se hace
evidente y ello augura una futura amistad y colaboración a futuro. Con posterioridad en la tercera temporada, en
dos capítulos seguidos, Static y Tecno llegan a tener una muy divertida
aventura junto a nada menos que la Liga de la Justicia, enfrentándose juntos a
la amenaza de Brainiac.
La animación en sí desde el punto de
vista técnico no es de lo mejor, siendo en todo caso mucho más rústica en la
primera temporada. No obstante esto es
un detalle insignificante, si se considera la calidad de sus guiones en general,
en los cuales estuvieron involucrados varios pesos pesados de Milestone, los
cómics y cartoons, tales como el propio creador del personaje, Dwayne McDuffie
y Denys Cowan. La primera temporada
tenía el plus de que al final de cada episodio, se mostraban las manos de los
dibujantes en cámara rápida, dando cátedra de cómo dibujaban a los personajes,
a razón de uno diferente en cada ocasión.
Destaca además la banda sonora incidental, llamando la atención desde
sus créditos de apertura, una mezcla entre electrónica y rap (la verdad es que
en mi escaso conocimiento musical no sé cómo definirla, así que agradezco cualquier
contribución de los lectores que me ayude a referirme de manera más completa a
ella).
Ante el atractivo de Static, apareció ya
convertido en adulto en Liga de la Justicia Ilimitada, como
miembro de la versión futurista a la que pertenecía Terry McGinnis en Batman Beyond. Asimismo estuvo en Justicia
Joven, si bien acá su apariencia salvo en su etnia, difería bastante
del conocido a través de su serie televisiva.
Static junto a otros superhéroes Milestone: Ícono, Rocket y Hardware. |
Hasta que termino de verla una lastima que no encontro lo demás , yo cuando busque solo estaban esas temporadas , me gustaria leer un comics donde aparezca el sabe en que numeros aparece o titulos y de que forma ?
ResponderEliminarSaludos
Bueno, en el post menciono varios cómics donde aparece Static, así que esos son los que debes buscar (en especial aquellos de los noventa que de seguro deben ser muy buenos, más porque el fallecido McDuffie, el guionista creador del personaje, escribía bastante bien).
EliminarMe fascinaba esta serie!!!! No me perdía un solo capítulo. Static se me antojaba uno de los spuerhéroes más ingeniosos que habían existido. Excelentes historias. Y me encantaba, también, ver a los dibujantes esbozar a los personajes al final de cada capítulo. Por esa época estaba muy metido en el cuento del cómic y el dibujo, y esta serie me conquistó de inmediato. Cuando Cartton Network valía la pena, aunque ya estaba en sus útimos días de gloria.
ResponderEliminarHubo un cambio en los intros, tanto de música como de algunas secuencias. El primero intro era superior, más hip hop, más ritmo.
Fantástica entrada. Me regresaste varios años.
Saludos, Elwin.
-Mauro Vargas.
Si te viste la serie completa...Te envidio, que me encantaría terminármela. Me llama la atención lo que dices sobre ese canal del cable ¿Acaso piensas que ha bajado la calidad de sus programas?
EliminarAbsolutamente. Para mí, el canal murió cuando los mexicanos tomaron el control de la programación, pasaron la primera película de acotres reales (Harry Potter y la piedra filosofal) y comenzaron a transmitir esa aberración que es el Chavo del 8 animado. (Y Ben 10. Cómo lo detesto)
EliminarÉpocas buenas, cuando estaba Cartoons Cartoons, cuando Hanna Barbera todavía hacía animados, cuando tenían su franja anime (Toonami), cuando daban La máscara, Hombres de negro, Proyecto Z, Megas XLR, Bettlejuice, y, por supuesto, los locales: El laboratorio de Dexter, Vaca y Pollito, Las chicas superpoderosas, en fin.
Ahora hay buenos animados: Hora de aventura, Un show más, Clarence, El increíble mundo de Gumball, Steven Universe. Ellos han recuperado la calidad perdida. Son buenos shows. Pero Cartton Network está todavía lejos de recuperar el brillo de hace años.
No conozco esta serie. Según los otros comentarios, es difícil de encontrar. Lo otro es que no tenía ni idea de que existía todo un "setting" o escenario donde se ambientaran las historias de los superhéroes afroamericanos (Dakota en este caso). ¡Las cosas que uno aprende navegando entre blogs!
ResponderEliminarPues justamente navegando en la red que supe que existía esta serie y por supuesto que me interesó. Ahora veré si consigo más de ella, pues bien sé que en un episodio sale Superman (quien no aparece en el especial del que aquí hablé).
EliminarEn general, los superhéroes étnicos la tienen difícil para triunfar, porque o se les quita cualquier rasgo propio para apelar al gran público y por lo tanto se convierten en personajes genéricos, o se pone énfasis en la temática étnica y por lo tanto terminan importándoles a los cuatro gatos que sintonizan con esas temáticas. Vamos a ver ahora qué pasa con las películas de Black Panther en el UCM, y de Cyborg en el UEDC.
ResponderEliminarLa serie Static Shock, vi algunos capítulos y no en orden. Lo que vi, me gustó porque trataban de enfatizar el contenido humano más allá de la confrontación entre superhéroe y supervillano de turno, algo que no siempre se recuerda en las historias de superhéroes, sean de cómic, cine o televisión.
Static Shock y el resto de Milestone dan para harto y en lo que respecta a Pantera Negra, lo espero con ansias; respecto a Ciborg, no sé en verdad si tendrá peli a solas.
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