Todo un caso aparte dentro de las
múltiples adaptaciones animadas para la televisión de cómics Marvel, viene a ser The Super Hero Squad Show (2009-2011),
conocida en Hispanoamérica como El Escuadrón de Superhéreos, ya que
viene a ser la única de estas producciones actuales dirigidas a un público
infantil de menor edad que otras del mismo estilo (pues por lo general están
pensadas para un auditorio cercano a los diez años de edad, preadolescente y
adolescente). Al respecto se debe tener
en cuenta que estamos hablando de un programa infantil tal y como se entiende
hoy en día, el cual resulta en muchos sentidos más sofisticado que títulos del
pasado como los shows de La Mujer Araña (1979) y Spiderman
y sus Sorprendentes Amigos (1981), que como varios de estos casos caían
en infantilismos tales como guiones de escasa calidad y personajes unidimensionales,
con los típicos mensajes moralistas, entre otros “defectos” habituales de
aquellos años. Puesto que una vez que
gracias a la influencia del animé, los gringos por fin asumieron que los cartoon no son algo hecho en exclusiva
para los menores de edad, comenzaron a surgir ya a mediados de los ochenta una
gama de títulos más complejos, con varias lecturas e intertextualidades que
pudiesen ser apreciadas además por gente con criterio formado (desde los
recordados Thundercats ochenteros a Gargoyles a principios de los
noventa, hasta que luego ya fue habitual mantener en muchas producciones estos
patrones de complejidad).
El programa que hoy nos detiene a su análisis
y recomendación, viene a estar dirigido en una primera instancia a pequeños de
edad preescolar o un poco mayores, debido a su estética que entra a la vista
apenas se está frente a sus personajes: pues estos aparecen dibujados con
cuerpo más pequeño que de lo normal y cabeza más grande, más o menos en la
misma línea de lo que los japoneses llaman Super
Deformed (abreviado como SD); no obstante todo esto no llega a la
exageración nipona y además se agregan varios detalles a sus trajes que en
muchos casos son calcados a las versiones originales y además tampoco se les
quita su aspecto musculoso (incluso los personajes femeninos salen bastante
voluptuosas, por cierto). Sin embargo los rasgos de sus rostros se ven
suavizados y mantienen cierta “ternura”, que hace que, por ejemplo Wolverine y
Hulk (dentro de los más duros del panteón marvelita) inspiren esa misma
candidez que en los cómics resulta imposible.
Luego nos encontramos con la personalidad
que se les otorga a todos estos, entre buenos y malos, los que aparecen en
muchos casos caricaturizados, aunque sin caer en la ridiculez y el absurdo de
antaño. Pues cada protagonista posee su
propia personalidad, sacada obviamente de sus referentes comiqueros, lo cual
claramente los diferencia a unos de otros.
De este modo, por nombrar algunos casos, en el bando de los superhéroes
Thor mantiene el uso de un lenguaje relativamente arcaico y/o culto, lo que
crea una que otra situación hilarante gracias a sus diálogos; mientras que
entre los villanos, el Doctor Doom es tan artificioso y resentido como el que
ya conocemos, no obstante acá le agregan un muy cómico mal humor, una madre
posesiva que le complica la vida y una relación bastante especial con sus dos
primeros al mando (Abominación y M.O.D.O.K., quienes en su ineptitud no pueden
ser más graciosos y hasta simpáticos).
Por otro lado, se mantiene un grado de
violencia que antes difícilmente hubiésemos visto en series del pasado de este
tipo; no obstante acá todo termina en chichones y lamentos, pues sangre no hay
y por supuesto, no hay muertos; algo muy en la línea de los clásicos golpes que
se daban los Tres Chiflados, si bien todo actualizado y llevado al contexto de
las historietas superheroicas, pues los mismos poderes de todos estos dan pie a
numerosas batallas cuerpo a cuerpo que terminan con hilarantes efectos.
Como ya habrá quedado de manifiesto en
las líneas de arriba, el humor es un elemento vital dentro de los guiones de
este programa; no obstante este no es usado de manera exagerada, si bien en
ocasiones se hace uso de los recursos de tipo escatológico (flatulencias y
mocos) y que si bien es algo tan antiguo como el teatro griego, es del gusto de
los gringos, como bien puede verse en muchas de sus producciones adultas.
Con respecto al aspecto argumental, en Escuadrón
de Superhéroes resulta bastante valorable el esfuerzo de sus guionistas
por crear historias sólidas, que si bien no poseen el melodrama propio de este
subgénero, acaparan no solo la atención de los niños, sino que de los adultos
fanáticos y que además pueden apreciar en ellas las múltiples referencias que
en ellas encontramos (en especial a la cultura popular y a la relacionada con
el mismo universo marvelita); de igual manera hay chistes bastantes complejos,
como cuando se compara a los político con los villanos.
Por otro lado, la dosificación de los
aspectos argumentales en la serie, se puede apreciar en la mayoría de sus
capítulos (un total de 52) y que resultan ser autoconclusivos, siempre con el
enfrentamiento contra algún malhechor; no obstante los guiones, dan también
paso a profundizar en la relaciones interpersonales entre los integrantes de
este escuadrón y que está compuesto por personas tan variopintas.
Con posterioridad al terminar la primera
temporada, nos encontramos con una mini saga trabajada en base a dos capítulos
seguidos y la cual además terminó con la despedida de uno de sus protagonistas
(que no murió, aunque por razones de peso tuvo que abandonar al supergrupo). Luego este autoexilio dio paso a un
inesperado giro en la trama, con este mismo personaje y que originó una trama
que se fue desarrollando hasta su clímax al final del programa. Es así que se puede afirmar que la segunda
temporada es mucho más compleja que la anterior y hasta superior en calidad
argumental.
La primera temporada tiene como gran
villano a nada menos que el Doctor Doom, quien junto a sus compinches que
trabajan para él, vive en su propia ciudad que está al lado de la que habitan los
superhéroes. Doom busca reunir unos minerales valiosos llamados fractales, para armar la llamada Espada
del Infinito, un objeto de poder inconmensurable que podría llegar a
concederle sus más grandes deseos de dominación. La muy divertida presentación de esta
temporada, comienza con la amenaza de Doom, con un posterior despliegue de un
montón de otros supercriminales y, por supuesto, de los miembros del Escuadrón
y otros más que luego saldrán como invitados en los episodios; siguiendo la
línea de la serie, todo esto se encuentra hecho con bastante humor.
![]() |
| Algunos villanos en una escena inolvidable. |
Debe saberse que Ciudad Superhéroe, donde
viven los justicieros y también muchos ciudadanos comunes, posee su propio
alcalde y el que en su singularidad viene a ser uno de los personajes más
carismáticos de todos (de quien nunca llegamos a saber su nombre, pero que usa
un traje que oculta su identidad secreta, si bien no posee poderes y además no
es muy inteligente que digamos).
En la segunda temporada el
relevo del villano máximo pasa ahora al plano cósmico, al centrarse en Thanos y
su búsqueda de las Gemas del Infinito
para armar su Guantelete del Infinito. Pues tal como en los cómics, este no tiene
secuaces, ya que es lo suficientemente poderoso como para ser el solo un gran
peligro para todos; no obstante como se trata de un programa más ligero, el
titán da para varias situaciones jocosas inolvidables. Por supuesto que aparecen otros como él,
incluso Doom, quien tiene rencillas personales con Thanos, porque no desea que
le quiten su papel como el más malo de todos.
Los créditos de apertura cambian en esta temporada, aunque no solo
Thanos sale en ellos, sino que otros ya conocidos malhechores aparte de
nuestros queridos superhéroes.
En lo que viene a ser esta potenciada
segunda temporada, se debe destacar una serie de seis episodios seguidos y en
los cuales siete personajes son mandados en contra de su voluntad a seis
universos paralelos diferentes (en el segundo capítulo de este subarco
argumental, dos de ellos son enviados al mismo lugar). De seguro para muchos estos vienen a estar
entre los mejores capítulos de todo el programa. Lo magnífico de todo ello, es
que cada capítulo trata acerca de cómics marvelitas y/o personajes, que no
habían sido abordados antes en la serie.
Es así que dentro de estas pequeñas perlas, nos encontramos con una muy
particular versión del origen del superhéroe alienígena Beta Rayos Bill (entre
las grandes creaciones de Walter Simonson para Thor); una versión de otro
clásico como puede ser Días del Pasado Futuro de los X-Men;
un homenaje a los clásicos del terror marvelitas con el Hombre-Cosa, Drácula y
el Hombre-Lobo; la aparición del Chico Luna y su Dinosaurio Diabólico; una adaptación
de la saga Planeta Hulk; y una revisión muy singular a la novela gráfica 1602, de
la dupla de lujo de Neil Gaiman y Andy Kubert.
Volviendo a los muy atractivos créditos de
apertura de sus dos únicas temporadas (¡¿Por qué no hicieron más si era tan
buena?!), estas poseen una canción bastante pegajosa y que calza bastante bien
con las imágenes en movimiento que presenta.
Luego de esto, viene el título del capítulo, que siempre está dentro de
un recuadro tipo portada de un cómic clásico, homenajeando la mayoría de las
veces alguna famosa revista de la Casa de las Ideas.
Otro detalle a revisar de este show, viene
a ser que en ningún momento vemos a los personajes en su identidad civil,
llevando siempre sus máscaras, antifaces y/o trajes habituales. Por otro lado, justo cuando los superhéroes
del Escuadrón deben enfrentarse al criminal de turno, sale en pantalla una mini
presentación de estos en poses heroicas (algo muy de las animaciones
japonesas), con un fragmento de la canción de entrada; lamentablemente esto
puede aburrir a un espectador adulto, puesto que ocupa mucho tiempo y se hace
repetitivo.
Si bien aparece un número de superhéroes
increíble en el programa, algo que quizás solo ahora gracias a Ultimate
Spider-Man ha sido superado (aún emitiéndose en la pantalla chica), el
protagonismo recae en un equipo de diez personajes en especial: el Capitán
América, Iron Man, Thor, Hulk, Miss Marvel, Silver Surfer, la Bruja Escarlata,
Reptil, Wolverine y Falcon (en realidad una mezcla bastante rara de las
distintas series marvelitas). Papeles
destacados como personajes invitados tienen el Doctor Extraño y los 4 Fantásticos (en especial la Mole). En
todo caso se pueden nombrar dentro los numerosos superhéroes que aquí salieron,
a Pantera Negra, varios X-Men como Tormenta, Cíclope, Jane Gray y el Hombre de
Hielo, Hércules y She- Hulk. En la segunda
temporada, sin ser un superhéroe, aunque sí un personaje icónico de las viejas
historias infantiles de los 4 Fantásticos, se une el robot H.E.R.B.I.E. al
Escuadrón y quien rápidamente se gana acá la simpatía del público, así como el
cariño de sus compañeros.
No obstante, se echa de menos acá al gran
Spider-Man y ni siquiera salen sus famosos villanos, por un problemas de
derechos, lo que impidió que pudieran usarlos en el programa; de igual manera
habría sido genial, haber contado al menos con otros íconos como Daredevil y
Namor.
![]() |
| Uno de los momentos más cómicos de esta gran serie. |




















