jueves, 4 de febrero de 2021

Otro animé del recuerdo para recomendar: La Visión de Escaflowne (II).


 
3. La disputa con Evangelion.
 
     Muchos sostienen que la gran competidora de Escaflowne fue la serie Neon Genesis Evangelion, estrenada meses antes en 1995 y terminada el mismo año de 1996, cuando acabó la misma producción que ahora nos reúne.  Evangelion como Escaflowne también tiene que ver con mechas y su lista de episodios posee la misma cantidad de 26 episodios; no obstante, este otro programa es lejos de un tono mucho más oscuro, incluso pesimista, con personajes atormentados y su argumento es aún más compleja (por no mencionar que transcurre en nuestro mundo y en un futuro cercano). El tema es que las comparaciones entre un título y otro no faltaron, algunos prefiriendo según sus intereses una producción en vez de la otra y el resto disfrutando de ambas sin mayores complicaciones. En todo caso, es que el final de Escaflowne, aunque inesperado para muchos y rompiendo con los típicos desenlaces, cerró muy bien todos los arcos argumentales, mientras que Evangelion en una primera instancia acabó de una manera bastante polémica y por eso trataron de mejorarlo posteriormente con un par de películas, lo que solo muchos años después fue supuestamente corregido al hacer unos cuantos retoques a la serie misma (lo que ignoro qué tanto mejoró la trama confusa, puesto que en mi caso me decepcionaron bastante los primeros arreglos este otro animé y luego ya nunca más me entusiasmé por contemplar el resto de la franquicia).
     Para pesar mío, luego de tantos años ha sido Evangelion la que ha prevalecido en la memoria de los otakus, gracias a todo el material que se realizó después, incluyendo videojuegos, varios mangas, al menos un OVA y otros filmes más que desconozco su sentido (incluso se puede ver por Netflix). Por todo esto y más, es que he querido traerles a colación este animé y que a mi humilde parecer es superior a Evangelion, que terminó por decepcionarme.
 
4. La película.
 
     En el año 2000 por fin se estrenó la película de Escaflowne, la cual como bien sucede con muchos casos en los animés para la televisión, en vez de ser una secuela de la historia original, lo que hizo fue contar de otra manera los eventos del programa y con varios cambios en la trama.  Es así que en solo poco más de una hora y media de metraje, nos reencontramos con la misma muchacha de la Tierra, que por la intervención de fuerzas superiores llega a Gaea y allí se ve en medio de una terrible guerra, en la cual debe participar.
     Todos los protagonistas aparecen acá y buena parte de los secundarios, aunque para la cinta se decidió eliminar al gran villano de la serie y, en vez de él, convertir a uno de sus protagonistas más acomplejados en el malo de la historia (incluso simplificando sus motivaciones y haciéndolo casi alguien de carácter maniqueo, o sea, sin mayores aristas que la posesión de una personalidad ególatra y maniaca total).
      En todo caso, se trata de un buen largometraje que reinterpreta el material original y nos hace volver a ver a aquellos personajes que se ganaron nuestro afecto, ahora bastante embellecidos gracias a su nuevo diseño; cabe mencionar, que no solo el villano cambió también en cuanto a su personalidad, sino que también la misma viajera y la principal princesa del show pasaron por un “cambio de destino”.
     El filme es bastante violento y sangriento, lo que llega a asombrar si se le compara con la serie y así como igualmente posee una estética aún más atractiva, gracias a su factura de tipo cinematográfica (en cuanto a esto último, se nota que gastaron bastante plata en ella) y debe saberse que, en cambio, apenas posee humor a diferencia de su precedente televisivo.
     Puede ser que algunos no hayan quedado felices con esta versión de su animé querido (tal como me pasó a mí mismo, tras verlo hace ya casi dos décadas atrás y que solo ahora he podido disfrutar como bien corresponde), pero nadie puede negar que aparte de su preciosa factura y diseños, nuevamente la música de Yokko Kanno y Mizoguchi Hajime se “robó la película”, incluyendo dos canciones en verdad sobresalientes, además de sus partituras orquestadas que no dejan de ser preciosas.
     A ver si a futuro tenemos una verdadera secuela del animé y es que, en todo caso, hasta para una precuela da, gracias a las revelaciones que se nos hacen entre medio sobre el pasado de muchos de sus personajes.


                                                                         Tráiler de la película.

5. Los protagonistas.
 
    Por lo general los animés y mangas tienen tremendas historias, aparte de poseer imágenes alucinantes…Sin embargo, una de sus mayores virtudes radica en sus personajes, toda una gama de personalidades que con facilidad se roban el corazón del público, haciéndose famosos e integrando las filas de los personajes emblemáticos del fandom; y en este sentido, pese a ser una serie “corta”, Escafowne está llena de sujetos sobresalientes, entre los principales y los secundarios.
 
Hitomi Kansaki: La chiquilla de nuestro mundo que es transportada a Gaia, es una adolescente que gusta practicar deportes y leer el Tarot.  Enamorada en secreto de su “senpai” (algo así como un maestro, aunque en este caso se trata de alguien unos pocos años mayor que ella), al llegar a Gaia conoce a un hombre que le recuerda su amor platónico y con el cual comienza a fantasear, si bien ambos se hacen amigos.  Algo tímida y dulce, con facilidad se gana la simpatía de los demás, incluso de quienes recelan de ella en un principio; también es insegura, que en todo caso verse sometida a algo tan diferente como su vida cotidiana, igual es duro; si bien ella tampoco es alguien tan corriente que digamos, debido a sus habilidades extraordinarias. Su llegada a Gaia se debe a un hecho muy particular, relacionado con un antepasado suyo, uno de los detalles más hermosos de esta obra que bien merece ser conocida y reconocida por aquellos que aman las grandes sagas.   Por cierto, en la versión original en japonés la misma Maya Sakamoto (la cantante de la mayoría de las canciones del soundtrack) le pone la voz.
 
Van Fanel: Otro adolescente, heredero al trono de su patria, es quien durante una importante y peligrosa cacería llega sin querer a la Tierra y se cruza con Hitomi, a consecuencia de lo cual la chica es transportada a Gaia.  Impulsivo y con todas las dotes propias de un héroe, es el primero en acoger a la visitante. Es él quien comanda la poderosa armadura robótica que da el nombre a la serie. Asimismo, este y parte de su familia están ligados de manera muy estrecha a la Atlántida.
 
Allen Schezar: El típico galán con cara de niñita que tanto le gusta a las mujeres, es un destacado guerrero muy cotizado en su mundo. Hombre de honor, bien podríamos decir que es quien lidera la rebelión contra el imperio que desea hacerse con Gaea. Hitomi es una de las que cae rendidas a sus pies, si bien este solo la quiere como amiga.  Bastante maduro, guarda rencor hacia la figura de su padre y solo mucho después se entera de los lazos que lo unen realmente a Hitomi.
 
Folken Fanel: El hermano mayor de Van y que sirve como mano derecha al gran villano de la historia, es un buen hombre en realidad y con bastantes esqueletos en el armario.  De aspecto más o menos gótico, se trata de alguien más de ciencia que de guerrero y de ahí proviene la génesis del conflicto que lo lleva a convertirse en un pario por mucho tiempo.
 
Dilandau Albatau: Quien lidera las fuerzas de choque del imperio enemigo, es un muchacho loco que gusta matar y destruir todo; pese a todo acata lo que le dice su superior Folken, quien lo controla con paciencia antes sus arrebatos y conducta tan violenta.   En contra de lo que se podría esperar de alguien incapaz de amar como él, cuenta con un grupo de soldados que lo adoran, tal como veremos en más de un momento y que se retratará de forma heroica, de tal manera que queda en evidencia un valioso detalle de las sagas japonesas: necesariamente el rival no es alguien malvado, sino que desde su punto de vista lo que hace está bien y por ello encontramos nobleza en su corazón.  Dilandau guarda un secreto que ni él sabe y tiene que ver con su relación con uno de los otros coprotagonistas mencionados más arriba.
 
Merle: La chica-gata rescatada de pequeña por Van y a quien sigue con devoción.  Celosa e infantil, pese a que le gusta molestar a Hitomi (a quien la ve como un rival), también la adora.  Su aspecto felino es recurrente en el mundo del manga y del animé, habiendo un claro elemento erótico en su aspecto, como en otros ejemplos que podemos encontrar en títulos variados (siendo que más encima, luego conocemos a dos hermanas ya adultas de su misma especie y que son aún mucho más sensuales que la aún niña Merle).
 
Princesa Milerna: Proveniente de otro reino, está encaprichada con Van (¿Qué les pasa a las mujeres, por Dios?).  Quien en un principio nos parece una “hijita de papá” detestable y manipuladora, en realidad es una mujer admirable capaz de reconocer sus errores, virtuosa y que será por igual de vital importancia para conseguir la victoria.
 
Dryden Fassa: Heredero de otro reino, es un hombre un poco mayor que el resto y que gusta usar a destajo su enorme fortuna y dedicarse a los estudios.  Como la anterior, la primera imagen que da es la de alguien bohemio, pero de inmediato nos hace ver la calidad de su corazón.  Prometido desde hace años al matrimonio de Milerna, logra conquistarla cuando le demuestra que en verdad es alguien valioso.
 
Lord Dolkirk: Anciano de aspecto venerable, quien es la mente detrás de la catástrofe que se está llevando a cabo, ya que es la persona que armó todo para controlar el destino de la gente en Gaea y así hacerse con el poder.  Ególatra de gran inteligencia, es un sujeto detestable que también tiene un interesante pasado y que será revelado en uno de los momentos más sublimes del argumento.
 
Príncipe Chid: Un dulce chico heredero de un reino con características arábigas, admira mucho a Allen, sin saber la verdadera relación que tiene con el guerrero. Pese a su edad, es maduro, si bien no se trata del típico superdotado infantil de las novelas de Orson Scott Card y es que pese a sus especiales características, sigue siendo un niño.
 
Hombre-Topo: Un ladrón de buen corazón ya bastante mayorcito y el cual pese a su aspecto repulsivo, como tras su primer encuentro algo desastroso, que tuvo con algunos de los protagonistas, se vuelve otro valioso aliado; sus especiales habilidades en más de un momento sacan de apuro al resto de los héroes.


                                                                                     Ending.

lunes, 1 de febrero de 2021

El Camino así es.

 


    Tras un memorable estreno, el primer show televisivo de imagen real del universo Star Wars, The Mandalorian, consiguió lo que la nueva trilogía para el cine y su vapuleada película independiente dedicada a Han Solo no lograron: Llevarse todos los elogios y no sólo de los fanáticos acérrimos, sino que también los aplausos del público poco entusiasmado con la franquicia (como este servidor) y la crítica.  Fue así que en octubre del año pasado, a manera de otro bálsamo para pasar la actual pandemia y cuarentena, llegó la segunda temporada y que bien podemos decir sin vergüenza es superior a su predecesora, nos emocionó bastante y con solo 8 episodios otra vez nos dejó con ganas de más y más.
    La serie continuó las andanzas del ahora heroico Din Djarin, el otrora solitario Mandaloriano interpretado por el actualmente chileno más querido a nivel internacional (je) Pedro Pascal, quien debe cumplir su obligación como hombre de honor para llevar al adorable Baby Yoda (del cual ahora sabremos su verdadero nombre y que sin haber hablado en las dos temporadas es, sin dudas, una presencia aún más poderosa que el propio “Mando”) a donde los suyos y de ese modo salvarlo de los villanos representantes del Imperio que pese a su derrota en la trilogía original de los filmes, trata de levantarse de sus cenizas. 
    El programa mantiene la idea de las historias autoconclusivas en buena parte de sus entregas, si bien cada una de estas minitramas ayudan a desarrollar el argumento central, que en determinado momento toma un giro inesperado (y doloroso), hasta el espectacular final que significará muchas cosas para nuestro protagonista y el futuro de la serie. 
    Si en su mencionada primera temporada con tan “poco” material, logró hacerse tan entrañable este título, al aprovechar de manera inteligente la rica mitología del universo de Star Wars, esta vez se reforzó todo más que nunca al hacer aparecer nada menos que 5 personajes icónicos de la franquicia, un par de ellos salidos de los cartoons ya bastante populares y el resto verdaderos clásicos de los filmes hollywoodenses (imagínense la experiencia casi orgásmica de los seguidores y, por otro lado, la de quienes como yo nos criamos viendo las viejas películas).  Por otro lado, tras haber creado varios personajes originales, que con facilidad se ganaron más que nuestros respetos (entre héroes, aliados y villanos), aunque muchos de ellos hayan salido solo una vez, para gusto nuestro buena parte de estos volvieron a salir e incluso algunos tuvieron un coprotagonismo muy acertado.  Cabe mencionar la evolución por la que pasan muchos de ellos, con una humanidad destacable, donde el tema de la redención está presente en varios de tales casos y, pese a todo, no faltan los villanos increíbles que aun cuando sean desalmados, se encuentran construidos con credibilidad.
     No hay capítulo malo, si bien algunos destacan sobremanera y en ello está el esfuerzo de los responsables para mantener la calidad y, tal como ya se afirmó más arriba, darnos un producto superior a lo anterior.  Los efectos especiales de primer nivel, solo son la comparsa de aventuras en medio de paisajes hermosos naturales y escenarios artificiales que nos llevan a mundos inolvidables, algunos de ellos recordados con cariño gracias a las viejas cintas.
     Grandes artistas nos acompañan en esta ocasión y ojalá vuelvan a salir en el futuro cercano, destacando una artista de la talla de Rosario Dawson (con una tremenda carrera en cine, televisión y animaciones, que no solo las últimas muestran su interés hacia el mundo de la ñoñería, como su recordado papel de la enfermera Claire Temple en las producciones Marvel de Neflix), un ya maduro y aun así regio Michael Biehn (actor fetiche de las producciones de James Cameron ochenteras, como Terminator, Aliens y The Abyss), la preciosa Katee Sackhoff (a quien tuvimos el gusto de conocer, cuando hizo el papel de Starbuck en el remake de la serie televisiva Gallactica) y me reservo el regreso al universo de Star Wars de otros dos grandes actores, para no quitarle la sorpresa a quien aún no ve (y disfruta) esta temporada.
     El humor está muy bien utilizado y es capaz de sacarnos más de una carcajada sin que se pierda el sentido más sublime de la trama, que en más de una ocasión nos llevará a las lágrimas (y no digo porque estemos frente a algo doloroso, sino debido a que hay momentos de verdad emotivos en la serie, claramente preparados para un público más adulto y exigente, que los niños que ven la serie tan solo por su espectacularidad visual y carácter entretenido). Puede llamar la atención que para darle cierta naturaleza “familiar” al programa, pese a sus guiones sofisticados y dramatismo, la violencia esté trabajada de tal manera que apenas se ve sangre y eso que los muertos caen por montones… Por esto y lo anterior, no quepa duda de que con The Mandalorian estamos frente a un show que ya está haciendo historia.
     Por último, atención especial al homenaje a ese otro clásico de la ciencia ficción (y también del terror) que es Alien.  Lo mismo, no olviden quedarse a la escena de postcréditos, que sirve como prólogo a la próxima serie de imagen real de Star Wars, que se estrenaría este año.

sábado, 30 de enero de 2021

Entrevista a Luis Saavedra (escritor y divulgador).

 



     Mi siguiente entrevistado es alguien muy importante para mí (y, por supuesto, para un montón de personas), puesto que si bien hoy en día lo veo tarde, mal y nunca, es uno de los sensei que tengo y al que le debo bastantes de los conocimientos (ñoños) que hoy tengo, así como un montón de bellos recuerdos.  Cabe mencionar que luego de Roberto Alfaro, es el segundo de al menos un cuarteto de más que interesantes figuras del acontecer nacional friki que deseo traerles a este humilde blog; por lo tanto, gracias de nuevo a quien con toda su amabilidad me permitió entregarles este exclusivo texto.
     Conocí a Luis Saavedra (a quien luego llamé “Tío Lucho” debido a sus características patriarcales) entre 1994 y 1995, gracias a los primeros eventos dedicados al fandom que asistí en el Centro Cultural de España, ya sea solo o con un par de amigos (e incluso con uno o dos sobrinos en alguna ocasión), gracias a la iniciativa de un grupo que fue el primero en Chile en llevar el mundo de la ciencia ficción, pelis, series, cómics, videojuegos y otros a la exposición masiva para el gusto de sus aficionados; todo lo anterior en una época en la que la ignorancia al respecto en nuestro país por medio de las instituciones, lo veían a lo más como una mera curiosidad escapista de “desadaptados” (¡Como si el fútbol mismo no fuera en realidad eso  mismo y más para millones!).  Habremos cruzado una que otra palabra y bien recuerdo que a uno de los Ficcionautas Asociados, el grupo al que pertenecía en aquel entonces nuestro entrevistado, si uno podía unirse a ellos, puesto que en dicha época no tenía mucha gente con la cual compartir mis intereses; quien me respondió (quizás el propio Tío Lucho antes que me conociera en verdad), de la manera más “protocolar” me respondió que eran un grupo cerrado, que no era mala onda, etc., etc… Poco después el mundo cambió para mejor y me rodeé de un montón de pares, con los cuales intercambiar pareceres sobre aquellas historias y personajes que nos hacían alucinar.
     El 16 de marzo de 1996, para ser exacto, comenzó el taller de literatura de ciencia ficción organizado/liderado por Luis Saavedra en los hoy añorados talleres del Parque O´Higgins, que hacían los mismos Ficcionautas Asociados en las dependencias que los Rotarios, muy amablemente, prestaban a este equipo.  Llegué a tener la suerte y la dicha de participar de tal taller gracias al dato que me dio Rodrigo Yuri, otro maestro y del cual no sé hace años ya.  Estuve unos cuantos meses no más (y no un par de semanas como bien cree otro querido amigo); allí de manera desinteresada el Tío Lucho nos pasaba apuntes en fotocopias que ni siquiera las cobraba, los leíamos en casa o en las reuniones y los comentábamos, a la par de que el experto nos daba sus clases magistrales que tanto influyeron en nosotros.  En más de una ocasión nos regaló libros, ediciones que guardo sagradamente y nos prestaba algún título, a veces también de cómics o películas, cuando el resto todavía estudiante apenas teníamos para adquirir su propia colección (¿Ahora van entendiendo mejor por qué razón le puse ese apodo?).
    Bueno, ya es hora de ir al verdadero plato fuerte de esta ocasión y espero el mes que está por comenzar contarles más sobre el Tío Lucho, para cuando ya pueda tener en mis manos su primer libro y leerlo, puesto que sin dudas que escribiré al respecto.
 
1. Preséntate en 10 líneas.
 
     Creo que menos, tampoco soy tan interesante. Mi nombre es Luis Saavedra Vargas, nací en Puente Alto, me gustó la ciencia ficción desde siempre y nunca he dejado de quererla. Soy aficionado, editor y escritor de género. Aficionado en el fándom activo desde 1988, editor desde 1990 con mi primer fanzine que se llamaba Wonderlands, y escritor de género desde 1998 con mi primer cuento llamado «El payaso de porcelana». Edité el fanzine Fobos, las antologías Pulsares y participo del Grupo Poliedro. Mis relatos han sido traducidos al inglés, francés e italiano. He atravesado todos los movimientos modernos de la ciencia ficción chilena y recién hace poco salió mi primera antología de cuento, por Cathartes Ediciones, que reúne parte de mi obra de los últimos 20 años. Y mira tú, hemos llegado a las 10 líneas.
 
2. Cuéntanos de cómo llegaste a la literatura de la ciencia ficción y a apasionarte por ella.
 
     No lo sé muy bien. ¿Fue un accidente o el resultado de un experimento eugenésico? Lo cierto es que no puedo datar bien el momento en que me hice consciente del fantástico. Nací en una época en donde el futuro era un concepto luminoso y siempre adelante de nosotros, aunque inminente. Solo nombrar el año 2000 podía gatillarte secuencias de imágenes estroboscópicas. Íbamos a llegar a Marte, viajar en el tiempo, conversar con inteligencias artificiales. Todos conceptos popularizados por la ciencia ficción desde la época de los 1950s. La década de los 1970s, aquella en la que se data mi nacimiento por carbono 14, el género era lo suficientemente popular para dejar su claustro y hacerse mainstream. Así las cosas, adquirir el sentido de la maravilla, desde un ángulo tecnológico y científico, venía junto con la marraqueta. No obstante, puedo decir que hubo un hecho señero. Aunque ya tenía el bichito en la cabeza desde que vi Star Wars, mi primer verdadero libro de ciencia ficción me lo regaló mi madrina. Era un conjunto tempranero de relatos de Isaac Asimov que venía en una colección llamada Libro Amigo. Un anillo alrededor del Sol definitivamente inclinó la balanza hacia la literatura de género.
 
3. ¿Cuáles son los “Orígenes Secretos” de Ficcionautas Asociados?
 
      No hay tales. Esa historia ya fue escrita en un artículo sobre la Década Prodigiosa, los 1990s, para el ezine español Alfa Eridiani, hace más de 10 años. Allí está mucho mejor contada, pormenorizada, desmenuzada. Se relatan episodios deliciosos y chocantes, así que los remito a que lo lean allá. En el artículo se explicita qué fue de la Sochif, Sociedad chilena de ciencia ficción y fantasía, y cómo un grupo de jóvenes idealistas se desligaron de ella y terminaron formando primero el Círculo chileno juvenil de ciencia ficción y fantasía, y luego Ficcionautas asociados. Fue una salida intempestiva, a balazo limpio y cerrando las puertas por fuera. No fuimos populares entre quienes se quedaron atrás. Sochif tenía un boletín de novedades. El número post-cisma traía en portada al Motorista Fantasma gritando a voz en cuello: «You’ll die for this!». Sochif siguió declinando hasta una vejez silenciosa, mientras que Ficcionautas Asociados serían los putos amos de toda la década. Es el ciclo de la vida.
 
4. Quisiéramos saber sobre tu participación en los talleres del Parque O´Higgins.
 
     Mi participación en Ficcionautas Asociados acabó en el cansancio natural de cinco encuentros de ciencia ficción, desde 1991 a 1997. Después de formar parte de la organización de estos eventos masivos, me entraron ganas de hacer algo más específico y de menor escala. Creo que de esos grandes eventos la literatura de género, la parte que yo representaba, salía bien coja, en el sentido de que las estrellas eran otras disciplinas como el coleccionismo, el maquetismo, el cine, el cómic y la ilustración. Roberto Alfaro y Gabriel Huamán habían formado un espacio de talleres en el Club Rotario del Parque O’Higgins, locación que ya no existe hoy en día. Recibí la invitación para unirme con un taller de apreciación de la literatura de ciencia ficción. De allí nació la idea de realizar una publicación propia como lo fue Fobos, un fanzine estúpidamente gratuito. Fueron unos tres años y como dos mil fotocopias de documentos y relatos de anticipación, calculo. Se formó un buen grupo, bien afiatado, aunque la mayoría del tiempo fue un club de Toby. Me hubiera gustado más presencia femenina, pero la particular naturaleza del taller era desconcertante para cualquiera. Hubo días muy fríos de invierno en donde sobrevivimos felices con un café y una caja de 3 kilos de esas galletas de jardín infantil, que parecían madera aglomerada. Hubo días muy calurosos de verano en donde lo suspendimos todo y nos fuimos a jugar a la pelota a los potreros del Parque. Fue una época romántica y despreocupada.
 
5. ¿Cómo es el proceso que llevas para escribir algún cuento?
 
     Completamente caótico, muy distinto de lo que solía enseñar en el taller del Parque O’Higgins. En ese taller, hablamos de diferentes enfoques estructurados y metódicos para llegar a una historia, generar ambiente, construir personajes. Me leí manuales de escritura de todo tipo, que te prometían que ibas a ganar el reconocimiento del público y vender mogollones. Me aprendí métodos muy complicados de clasificación de los elementos de la narrativa. Llegué a pensar en comprar licencias para software de escritura, que mejorarían mi oficio. Extrañamente nunca fui a ningún taller de un escritor o escritora famosillos. No voy a decir que di vuelta el círculo, pero si terminé desechando casi todo y me quedé solo con unas pocas cosas. No soy un escritor de método y empiezo con algo bien esotérico. En la oscuridad de mi mente emerge una imagen principal, continúo con una imagen de inicio y debo visualizar el final con otra. Luego, esas imágenes están un buen rato hirviendo en la marmita hasta que la presión obliga a escribir la primera palabra. Conociendo el punto A y el Z, puedo hacer ciegamente la ruta entre ambos puntos. Por supuesto, no es que sea todo una conflagración ectoplasmática, siempre uno plantea situaciones, personajes, temáticas, con un mínimo de volición, pero generalmente estos van variando durante el texto. No sé si eso sea un método en sí mismo, tiendo a sospechar que sí. Una cosa importante del oficio es encontrar la voz propia y eso no lo puede brindar ninguna metodología, la voz es una cosa intransferible que uno debe buscar por sí mismo.




¿Alguna duda de cuál sería una de las series fetiches de nuestra estrella de hoy?

 
6. ¿Qué tal la experiencia de publicar tu primer libro en solitario?
 
     Es una sensación increíble, casi mejor que el sexo. La liberación de endorfinas, seratoninas y oxitocinas es un cóctel que te deja con energías durante un buen tiempo. Publicar un libro en Chile como Lentos animales interdimensionales es un triunfo contra lo sombrío y monótono que es este país. Por lo tanto, te sientes como un superhéroe. Así es, es el primero en solitario y eso pone en perspectiva toda una vida dedicada a mi querido género de la ciencia ficción, desde que me involucré en 1988. En el ajetreo de la vida cotidiana, uno está demasiado encima, demasiado ocupado en el detalle, acelerado por las circunstancias que muchas veces son pequeñas en perspectiva. Precisamente perspectiva es lo que te da un libro que es una antología de la ficción que he desarrollado desde 1998, cuando escribí «El payaso de porcelana». Con esto quiero decir que no había dimensionado el largo camino que he transitado. Esta colección es una celebración de mí mismo, así que me doy hurras por completar esta etapa del juego, enfrentando al Boss y derrotándolo. Al fin desbloqueé un bonus pack, la satisfacción. Punto aparte, también agradecer la labor de Cathartes Ediciones, una editorial de género en Arica, y Connie Tapia Monroy, como editora, porque fueron exhaustivos y soportaron todas mis manías.
 
7. ¿Algún cuento tuyo por el cuál tengas especial predilección y por qué?
 
      No me gustaría destacar ninguno en particular. Como los padres que no pueden preferir a ninguno de sus hijos, esta vez no voy a elegir. Sí puedo comentar que durante la edición de Lentos animales interdimensionales estuve muy tentado de reescribir, reversionar, corregir a destajo, pero no era el momento. En realidad, hay muy pocas excusas para reescribir un texto, en mi opinión. Si está muy desfasado, si eres un escritor diametralmente opuesto al de entonces, si chocas directamente con la sensibilidad contemporánea. Tentado porque habían decisiones que hoy no hubiera tomado. Tal vez lo hubiera mejorado desde mi perspectiva actual, pero también hubiera negado la persona que lo escribió, en ese entonces. Una antología es una historia geológica personal, en donde cada sustrato representa una etapa evolutiva, llena de hallazgos arqueológicos. La mirada retrospectiva siempre es excitante para entender no solo el pasado, sino también el futuro. Mi futuro es amplio.
 
8. Como experto en el tema… ¿Cómo ves el panorama actual de la literatura de ciencia ficción en Chile y en Latinoamérica?
 
     Solo me referiré al caso Chile. Tengo sentimientos encontrados al respecto. Estamos atravesando una edad de oro en cuanto a publicación, para qué dudarlo. El abaratamiento de los medios de impresión ha redundado en la aparición de micro- y minieditoriales, así como editoriales de nicho como el terror, el policial, la ciencia ficción. Esto es muy bueno porque permite al mercado expandirse como nunca antes lo había hecho. Cuando empecé, solo existían las editoriales establecidas, de aquellas a las que ni llegabas a Recepción. Había que tener un producto muy bueno, en conjunto con un par de contactos adentro, y buenas dosis de suerte para acceder a una evaluación. Hoy en día, las o los autores noveles pueden llevar su trabajo a muchas partes; de hecho, hacer el circuito completo para recibir feedback y, eventualmente, ser publicados. ¿Qué se publica? Muchísimo. ¿Vale la pena? Poquísimo. Esto podría arreglarse con un mercado que regulara su calidad, pero Chile se ha comportado de una forma bien especial. Derivativo de las novedades que salían en España y Argentina, nunca fue muy desarrollado. En parte porque el hachazo que recibió la industria cultural con el Golpe Cívico-Militar todavía repercute; creo que truncó un medio ambiente que se destacaba a nivel Latinoamericano, y que nunca más recuperamos. El mercado hoy en Chile es infantil: sin lectores maduros, sin reseñadores o críticos literarios, con editoriales factorías, con barras bravas que solo se leen a sí mismas. Tengo la esperanza de que esto es una cuestión de tiempo, finalmente, y habiendo ya una infraestructura física y social, solo falte que pase el suficiente caudal de agua bajo el puente para reunir un corpus digno que se pueda llamar ciencia ficción contemporánea chilena.


 
9. Consejos para quienes desean dedicarse a escribir ciencia ficción.
 
     Elijan otra cosa si lo que quieren encontrar es una forma de ganarse la vida. Aquí no hallarán oportunidades monetarias ni de reconocimiento. El medio es sencillamente muy pequeño e irrelevante, y está sobresaturado. La verdad es que no, no se elige escribir ciencia ficción por las posibilidades concretas, sino por que realmente te gusta. Ahora bien, si la respuesta a lo anterior es sí, entonces querrás haberte empapado del espectro literario contemporáneo; mientras más, mejor. Hoy en día, la gente no soporta una obra mal ejecutada. Ha pasado mucha agua desde los días de las novelitas de a duro y los capitanes del espacio se fueron al hospicio. Eso va también para las temáticas, aunque ya no hay nada nuevo bajo el sol, pero siempre es bueno mantenerte al día con tu mundo y con lo que se escribe en los mercados. Eso no significa que tengas que agarrar las modas apenas salgan, es solo que la ciencia ficción es el arte de comentar el presente, desde una posición narrativa que involucra la ciencia y la tecnología. Asimismo, una red social te permitirá sentirte conectado con las posibilidades de publicación. Una escritora o escritor novel siempre necesitan publicar a destajo y pulir sus habilidades, por lo tanto en los primeros tiempos querrás convertirte en una máquina de generar historias para ver qué es lo que funciona o no funciona en ti. Allí están los ezines, uno de los mejores inventos de la internet, en donde publicar es de muy bajo costo y son excelentes vitrinas para tu trabajo. Más o menos eso, son consejos específicos, pero que ayudan harto. No me extiendo en el mero oficio de escribir, que ya hay mejores personas que yo para aconsejar.
 
10. ¿Es el Tío Lucho un ñoño y a mucha honra?
 
     Un ñoño y a mucha honra, aunque uno de los antiguos, que no le gusta hacer aspavientos. Solía odiar el fándom más pintoresco, aquel que ama las franquicias y hace cosplay, pero eventualmente lo acepté como una de las tantas formas en que la gente expresa lo que ama. Sí tuve una época de coleccionismo, tratando de completar series de libros y revistas, pero nunca me dio esa fiebre por figuras, memorabilia, etc. Era ñoño en el sentido de hundirme en algo tan específico y de nicho como la ciencia ficción. Si hubiera sido hincha del Colo o la U, no hubiera pasado nada, todo sería muy normal. Aunque a ambos aficionados nos mueve un amor desmedido por una actividad, el fútbol está normalizado. Es una cuestión de magnitud, realmente. ¿Me gusta ser ñoño? La pasé mal y la pasé bien, lo acepto como una característica más de mi personalidad. Hoy en día el concepto está mucho más aceptado y claro que es, en varios casos, una forma cool de ser popular. Yo soy ñoño silente y secreto, lo disfruto desde mi intimidad y no me gusta hacer proselitismo al respecto. Si alguien me toca el tema, hablaremos durante horas. Si no, está completamente bien y conversaremos de lo amplio que es el mundo en todas direcciones.
 
11. Recomiéndanos porfa… Un escritor chileno, un escritor extranjero, una novela, una colección de cuentos, un cómic, una peli, una serie (si no es mucho pedir, claro).
 
      ¿Solamente uno de cada categoría? Es de esos desafíos en donde se hacen listas y no soy muy bueno allí porque siempre estoy cambiando de opinión a medida que conozco esto o aquello. Una escritora chilena es Ilda Cádiz Ávila y ella me acompañó en mis lecturas en una etapa formativa esencial en ciencia ficción chilena; cuando me hacía una idea de por qué existía el fantástico nacional, se apareció con su libro La tierra dormida y otros cuentos de anticipación. No se me olvidó más y cada vez que tengo la oportunidad, la meto como ejemplo de escritora de género. Una novela chilena sería La tienda de regalos, de Andrés Olave, que escribe como Thomas Pynchon y Philip K. Dick, y me encantó su forma de narrar una invasión desde el punto de vista de personajes bien marginales y comunes. Una colección de cuentos sería Vampiros y limones, de Karen Rusell, que es una escritora norteamericana fenomenal, e incluye un gran relato de terror físico, un gran relato fantástico, un gran relato surrealista, muchos grandes relatos de todo tipo; un libro sin desperdicio. Un cómic sería Saga, toda la secuencia, escrita por Brian K. Vaughan y dibujada por Fiona Staples; gran arte, maravillosas ideas, lindos personajes, para qué vamos a seguir si lo que quiero es que ustedes lo descubran. Y una serie, que extrañamente me ha resultado más difícil decidir porque vemos muchas series en la edad de oro de las series, sería Wandavisión, que me parece una demostración de que Marvel le sigue dando cátedra en innovación a DC, aún en su propio terreno.
 
12. ¿Cómo podemos conseguir tu libro?
 
     Mi libro no es mi libro, es más propiedad de Cathartes Ediciones y el Estado de Chile. Yo solamente le agregué palabras a las casi trescientas páginas. Se puede conseguir por el perfil de FB de Cathartes o en la tienda virtual de Pirita Distribución y eventualmente por Buscalibre. Allí estaré rodeado de otros grandes títulos, es intimidante, creo.
     Agradezco el espacio que me has dado para divagar de muchos asuntos celestiales y humanos. No todos los que hubiera querido, pero estoy satisfecho. Es un texto que quedará por aquí, guardado en las capas geológicas de internet para su descubrimiento por una raza alienígena, que pensará que los humanos teníamos plumas multicolores y caminábamos con las manos, y se preguntará por el significado de la palabra ciencia ficción.
 
 
Explicación: Luis Saavedra Vargas, escritor de ciencia ficción, a punto de cumplir 50, con su primer libro en solitario a cuestas, nos explica por qué no ser escritor de ciencia ficción en Chile. Lecciones chistosas de vida de un viejo primate.



Como Poe, Lovecraft y Stephen King, el Tío Lucho es un gatero consumado.
                                              (Isidoro del Solar es el nombre de su minino)




miércoles, 27 de enero de 2021

Stuart Gordon para toda la familia.

 


      En 1988 Stuart Gordon con solo 3 películas de terror a su haber, ya era un consagrado director del género gracias a sus cintas que le dieron la fama, dos revisiones particulares de la narrativa lovecrafniana (Reanimator y From Beyond) y una especie de cuento de hadas en temática adulta (Dolls); cintas caracterizadas por su gráfica violencia, escenas de sexo algo adelantadas a su época y un humor corrosivo que en su mezcla eran una clara declaración de amor hacia los clásicos, al género y orientadas sin dudas a un público adulto, que deseaba ver algo más elaborado en pantalla que la trillada obra slasher que estaba de moda desde hace rato.  La verdad es que al mirar todo su trabajo hacia atrás, queda de manifiesto que orientó por completo su filmografía a las producciones para gente con “criterio formado” (o “deformado” según se le considere), puesto que ni siquiera sus dramas escapan a las características y leiv motivs que eran de su interés.  Sin embargo, ese año fue llamado por una poderosa empresa farmacéutica, Triaminic, para realizar un cortometraje infantil, de tipo pedagógico, el cual sería distribuido en VHS como regalo a su público objetivo y es así cómo salió por entero de su creatividad Kid Safe: The Video, título bizarro con el cual ahora sí que cierro mi paseo por la carrera de tan querido cineasta.
     En casi media hora de metraje asistimos a la “espantosa” noche de una niña que se queda sola en casa, quien debido a su ineptitud y miedo pasa por varias situaciones de peligro, que en el mundo real provocarían su muerte o alguna otra consecuencia de gravedad para su salud (como subirse a muebles altos para sacar objetos, tomar alcohol, tocar cosas calientes con las manos sin protección, etc.).  La llegada de 3 adultos provenientes de distintas áreas sobre el bienestar público, una paramédico, un policía y un bombero, permitirán que la chica no solo se sienta mejor, sino que aprenda varias lecciones sobre cómo enfrentar una situación de este tipo y entre ellas que no debe recibir a extraños en el hogar, menos si no hay grandes en casa.
     La chica está interpretada por una mujer mayor, vestida y arreglada para representar tal papel, quien lo realiza a la manera de una artista de comedia física, exagerando la torpeza de su personaje con los golpes y chascarros que pasa, de modo de hacer reír a la audiencia infantil y que a la par debe aprender junto a ella, las lecciones de lo que no se debe hacer en tales casos.  Que no hayan ocupado para el rol anterior a una niña pequeña, al parecer fue un tema legal, cosa rara si se recuerda todos los ejemplos de histriones menores de edad en papeles de gran dramatismo; igual nunca deja de ser gracioso ver a mayores haciéndose pasar por chiquillos. Por otro lado, los adultos y figuras de autoridad se muestran amables y preocupados para despertar el aprecio a las instituciones que representan y que no quede duda de que sus consejos hay que llevarlos a la práctica.
    El ambiente en el que transcurre la historia es el interior de la típica vivienda gringa, que vemos en las obras de Estados Unidos, pero para resaltar el mensaje que desea entregar esta pieza escrita y dirigida por el propio Stuart Gordon, tenemos recursos prestados de su trabajo como autor de terror y del estilo que ha seguido, tales como el ruido de la tormenta, sombras varias, siluetas aterradoras, luces estrambóticas, entre otros.  El miedo es necesario para darle su sentido a estas piezas de tipo moralizante, algo que muy bien sabe nuestro artista y por ello comienza y cierra este cortometraje una variante del conde Drácula (a manera de anfitrión de los cómics tipo Cuentos de la Cripta), así como unos cuantos monstruos clásicos más que harán su aparición hacia el final.  Tampoco debemos dejar de lado su inteligente uso del humor negro, siendo uno de sus mejores momentos en este caso, cuando la protagonista intenta ver tele para tranquilizarse y lo que sintoniza la espanta aún mucho más. Hay entre medio una ridícula y aun así simpática coreografía con canto, que rematan este “trabajo a pedido” y el cual para el seguidor de la filmografía de Gordon resulta curioso apreciar.
     Interesante resulta ser que el resto de los personajes, los tres adultos que intervienen en la trama, cada uno representa la diversidad propia de un lugar como USA, ya que tenemos acá a la mujer que es de origen asiático, a un afroamericano y a un “blanco” (si bien este último
no rubio e incluso con unos kilos de más), algo que acá se aprecia natural y no forzado como hoy en día está pasando con buena parte de las producciones para las pantallas chica y grande, que ya se les ha pasado la mano con su absurdo sentido de lo que es “políticamente correcto”; teniendo en cuenta la época en la que se realizó esta obra, un detalle así no se nos puede escapar y hay que celebrarlo.
    Por último, que el director haya hecho algo como esto no es tan descabellado, si se piensa que al año siguiente se estrenó la muy divertida Querida encogí a los Niños de Disney, sobre un guión suyo en colaboración a su amigo Brian Yuzna.
    Atentos al guiño a la mentada cinta suya sobre las muñequitas con vida propia.


                    He aquí el corto para ustedes, que solo gracias a la magia de YouTube pude conseguir 
                                                              y se los comparto con alegría.

domingo, 24 de enero de 2021

Nos vemos en el futuro, querida Mira.


     Por mucho que mi nostalgia por los años ochenta me embargue, son los noventa los que recuerdo con más cariño, puesto que en ellos viví mi adolescencia y mi primera adultez, incluyendo mi época en la universidad (lo que llamo mi Edad Dorada), cuando conocí a gente tan valiosa para mí y que si bien pocos de ellos siguen conmigo hoy en día, son importantes dentro de mi crecimiento como persona.  Pero también adoro esos años, porque ahora ya más grande pude apreciar en mayor profundidad un montón de obras, títulos, historias y autores que rápidamente se convirtieron en otro pedacito relevante de mi vida; fue así como un caso bastante significativo viene a ser la serie de ciencia ficción Babylon 5 de J. Michael Straczynski, que en ese tiempo veía gracias a Megavisión los domingos por medio de su transmisión irregular, grabándola en VHS y entre medio comentaba como loco con mis amigos ñoños de Acronía.  Del programa de ese escritor que tanto adoro, uno de los personajes que se quedó para siempre en mi corazón fue el de la sabia alienígena Delenn, interpretada por Mira Furlan, una actriz a la que conocí solo gracias a ese título, aprendí a adorar y a la que hoy en su memoria le dedico estas palabras.
     Mira Furlan nació el 7 de septiembre de 1955 en la antigua Yugoslavia, en territorio de lo que actualmente forma parte de Croacia; allí se dedicó al teatro, al cine, a la televisión e incluso al canto, teniendo que emigrar a Estados Unidos debido al conflicto bélico que desgarró su antigua patria y con ello sobrevivir; puesto que incluso fue amenazada de muerte, solo por dedicarse a su arte mientras se llevaba a efecto la guerra civil.  Fue así que para dicha nuestra, si bien ya había recibido cierto reconocimiento internacional por su participación en la multipremiada cinta Papá salió de viaje de negocios (1985), del destacado director Emir Kusturica, el fandom la pudo descubrir gracias a su labor para el mencionado show televisivo; allí realizó uno de los papeles principales, el de la embajadora de la especie Minbari Delenn, una sabia extraterrestre que pudimos apreciar en prácticamente sus 110 episodios y en al menos dos de sus largometrajes.  Las tremendas historias escritas en su mayoría por el propio creador del programa, más el talento de la actriz, nos hizo emocionarnos con facilidad al llevarnos a las lágrimas y las risas muchas veces, sin mencionar esos preciosos diálogos con monólogos dignos de la mejor literatura clásica.  No es gratuito decir que lo realizado por la Furlan con este papel se ha quedado entre los recuerdos de millones de seguidores, formando parte de la galería de los personajes más emblemáticos de la ciencia ficción televisiva junto a Spock, Fox Mulder y Dana Scully de The X-Files y Data de Star Trek: The Next Generation (todos ellos valorados también por los histriones que los encarnaron).

Mira Furlan como Danie Rousseau en Lost (y de paso apreciamos su firma).


     Años pasaron para que nos reencontráramos con la actriz y esta vez en un rol secundario, casi tan genial como el anterior: el de la misteriosa Danielle Rousseau, una mujer que vive aparentemente sola en la isla donde se desarrolla la serie Lost y la que nos dio también varios momentos preciosos; por otro lado, esta vez pudimos apreciarla sin maquillaje alienígena, con su belleza ahora madura, demostrándonos otra vez su versatilidad que la hizo destacar tanto en el programa futurista que la había traído a Gringolandia.
     Tendré que ver sus otros trabajos, muchos de ellos hechos cuando regresó a su tierra natal, una vez apaciguadas las aguas y ganado ya el estrellato; lo mismo que sería un placer escuchar su labor, dándole la voz a Sable de Plata en la versión original de Spider-Man: The Animated Series, otro título de culto para el que grabó.
     Mira falleció el 20 de enero de este año que solo lleva unos pocos días en marcha (y que espero no sea tan desgraciado como el anterior), a la edad de 65 años.  Una exótica enfermedad acabó con su vida, el Virus del Nilo Occidental, una lástima, pues cuando esperamos aún con esperanza un regreso de Babylon 5 a las pantallas (grandes o chicas), ya no podremos contar con ella; si alguien toma el relevo de su papel, que le haga el honor que se merece.
     Cabe mencionar que el propio Straczynski le dedicó preciosas palabras al enterarse de su partida:
 
     “Es una noche de gran tristeza, porque nuestra amiga y compañera se ha ido por el camino donde no podemos ir con ella. Pero como con todas las cosas, la alcanzaremos a tiempo, y creo que tendrá muchas historias que contarnos y muchos papeles nuevos que compartir con el universo”.
 
     Tal como el amado esposo de Delenn, el igualmente heroico John Sheridan, Mira Furlan cruzó el umbral y con ello se fue de este universo alguien muy querido y otra parte de la belleza de este mundo en apariencia se perdió; sin embargo, se queda con nosotros su legado, que con mayor razón debemos honrar y agradecer por contar con ello.

                             Delenn/Mira Furlan en uno de sus momentos más emblemáticos.

viernes, 22 de enero de 2021

Otro animé del recuerdo para recomendar: La Visión de Escaflowne (I).


1. La serie.
 
    En el vasto mundo de la animación japonesa, si un cómic nipón tiene éxito entre los lectores y/o ello significa rentabilidad comercial, sin dudas que tendrá su versión en animé, por lo general para la televisión y luego a través de OVAS (esto es, producciones hechas especialmente para la venta directa de consumo casero) y filmes para el cine (incluyendo versiones en imagen real).  Pero también puede ser que un videojuego popular genera su propia adaptación animada y existen otros casos, como el que hoy nos reúne, que corresponden a historias por completo originales para su serialización televisiva, siendo Tenkū no Escaflowne (天空のエスカフローネ) uno de sus ejemplos más famosos a nivel internacional y el cual hoy deseo rescatar para presentarlo en especial entre quienes no lo conocen.
     Creado por Shōji Kawamori (el mismo artista que nos regaló ese otro título de culto que es Macross) y Katsu Aki, es una producción estrenada en 1996 y de solo 26 episodios.  Si bien la idea fue primero para llevarla a la pantalla pequeña, el esmero con el cual se realizó y que atrasó su estreno, hizo que al final saliera antes su adaptación al cómic, el cual data en su versión original de 1994 (ya que luego apareció otra historieta); por lo tanto los nipones ya conocían de qué trataba y, en especial, lograron sintonizar con sus entrañables personajes en versión audiovisual con facilidad… No obstante, para ser sinceros y considerando la época en la cual fue realizada esta obra, su factura es tan increíble que hoy no nos deja indiferentes y en especial en lo que se refiere a su compleja trama, diseños y en gran medida por su música.
      Sin querer caer en el spoiler en honor a quien no la ha visto aún y ojalá desee acceder a ella, una vez leído este texto hecho con tanto amor hacia la serie, con la menor cantidad de datos posible para gozarla a destajo, la trama trata sobre una chica venida desde nuestro mundo por medios que no quedan bien claros (si por la intercesión de magia pura o una ciencia muy avanzada de la cual poca información se llega a tener o bien la mezcla de ambos elementos), hasta otro planeta; allí se encuentra con varios sujetos que hacen lo posible por evitar el dominio por parte de imperio, que está devastando los distintos reinos que se le oponen, convirtiéndose ella en alguien relevante tanto para los aliados de las fuerzas del bien, como para el enemigo que desea hacerse con ella.  Muchas cosas suceden entre medio, desde revelaciones del pasado, triángulos amorosos y un sinfín de aventuras que nos tendrán enganchados apenas comience todo.
     Cabe mencionar la bella banda sonora, lejos una de las más sobresaliente en este tipo de productos, compuesta por la destacada artista japonesa Yokko Kanno y quien una vez más trabajó junto a la cantante Maya Sakamoto (una de las voces más bellas de su país), para crear temas de corte sinfónico y grandilocuentes, si bien la acompañó también en los arreglos Mizoguchi Hajime (otro valioso músico japonés). Uno puede escuchar los temas con gran regocijo tanto acompañando las imágenes y los diálogos, como de manera independiente; si ha visto antes el animé imposible será no recordarla y sentir nostalgia… Si no la ha contemplado aún, tendrá una razón de más para querer hacerlo.


                                                                                Opening.
 
2. Temas presentes en la serie.
 
2.1. El Viaje.
 
     Como queda claro tras una rápida revisión al argumento, todo parte con el periplo que realiza la protagonista (o, mejor dicho, uno de sus personajes principales, que en cierta medida la trama mayormente se centra en unos 5 en total), quien llega a un lugar por completo extraño para ella y allí pasa varios momentos inolvidables, la mayoría llenos de peligro y aún así maravillosos.  Su llegada al mundo conocido como Gaea, le significará realizar su odisea junto a varios compañeros que se le sumarán en el camino, conociendo unas cuantas naciones con su propia cultura y belleza, llenos de habitantes de todo tipo, incluyendo varias razas humanoides parecidas a unas cuantas especies animales; pero no solo se tratará de un desplazamiento físico, sino que también habrá un importante viaje interior tanto para ella como para sus nuevos amigos, quienes solo reconociendo su pasado y aceptándose podrán conseguir la victoria ante el enemigo.
 
2.2. Los mechas.
 
     Los llamados otakus, bien sabemos del amor de los ciudadanos del País del Sol Naciente por los robots, en especial los gigantes para ser tripulados, por lo general con la intención de usarlos en batalla a manera de armadura… ¡Pues acá abundan y son magníficos en su diseño! (y es que en muchos aspectos son distintos a los que hemos visto en otros casos, puesto que estos usan capas, ya que el sitio de donde provienen nos recuerda mucho a una época determinada de nuestro propio mundo). El mismo que le da nombre a la serie, es una máquina muy especial de connotaciones incluso mágicas y que, asimismo, siguiendo la tradición de esta arte, puede tomar más de un aspecto (o sea: se transforma en otra cosa).
 
2.3. La Edad Media.       
 
     La serie tiene un claro aspecto medieval una vez que conocemos Gaea, un sitio con abundancia de reinos y donde encontramos caballeros sirviendo con lealtad a su señor, ocupando sus armaduras que no son otra cosa que mechas, los que no prescinden de espadas y capas (como ya se dijo esto último más arriba).  Hayamos princesas, príncipes, hechiceros y dragones, todo mezclado con una tecnología muy avanzada a nuestros ojos que nunca se explica, aunque se mezcla con la magia y el misticismo propio de estas historias.  La indumentaria misma de los personajes y los lugares que habitan, donde encontramos castillos y ciudades fortificadas, nos muestran que el atractivo por la estética de este tipo no deja de inspirar, incluso a los mismo orientales que pertenecen, como no, a otra cultura y aún así logran crear grandes obras inspiradas en el mundo occidental de antaño.
 
2.4. El destino.
 
     A cada episodio le corresponde una carta del Tarot, de modo que su guión tiene que ver con el arcano que le tocó y es que la chica llegada desde la Tierra (la Luna Fantasma como le llaman en Gaea), tiene la capacidad de leer a través de ellas el futuro de la gente, así como de tener visiones sobre el pasado y el futuro; de este modo, gracias a sus poderes al comunicarle a la gente lo que sabe, es posible cambiar la vida de los demás para mejor o peor.  Por otro lado, el verdadero villano de la historia desea modificar la realidad a su antojo y para eso ha creado una máquina capaz de llevar a cabo su propósito, lo que ya lleva haciendo hace años y así fue cómo, por ejemplo, alteró la vida de una chica convirtiéndola en hombre y con eso le provocó locura asesina.  Por otro lado, nos encontramos con el conflicto de cuánto podemos llegar a influir en el destino de los demás cuando intervenimos en sus vidas, de si eso es justo aun cuando hayan buenas intenciones o si es mejor dejar que las cosas tengan su curso aparentemente normal; en contraposición a esto, aparece la idea del libre albedrío, que no se enuncia como tal en la serie, si bien vendría a ser la alternativa a la noción del control directo del destino de los demás (luego queda consignado que en un caso u otro, al final se trata de elecciones que tomamos, así que de una u otra manera siempre habría libertad para elegir el camino que llevábamos).
 
2.5. Los triángulos amorosos.         
 
     Hay harto romance en este animé, al punto de que ello es uno de los recursos más atractivos para el público y en especial el que se decanta por estos temas (en Japón, se supone que las mujeres priman esto por sobre la acción y la aventura, razón por la cual algunos sostienen que Escaflowne es la mezcla perfecta del shojo, manga para chicas y el shonen, manga para chicos debido a la introducción de los robots y todo eso).  Tres de los personajes principales se involucran esto y a ello se suman dos secundarios, una mujer y un hombre relacionado con esta última; también tenemos otro lazo de este tipo, ya del pasado, pero que ha tenido sus consecuencias y donde también está involucrado el mismo sujeto de los otros triángulos amorosos (en suma: acá estamos frente a todo un conquistador, quien sin proponérselo lleva a las mujeres a fijarse más de la cuenta en él).  También hay otra trama secundaria de este tipo que solo conoceremos bien avanzado el programa, esta vez con sujetos por completo distintos, aunque sí relacionados con los otros.
    En todo caso, todos estos amoríos que implican algún tipo de desgaste emocional de los involucrados, aparecen en su mayoría como un impedimento para que se consiga la verdadera armonía; solo cuando alguien de los participantes renuncia al objeto amoroso que claramente no es el que le corresponde, se consigue el equilibrio suficiente como para conseguir la verdadera felicidad.
 
2.6. La Atlántida.        
 
     La famosa civilización desaparecida del mito aparece acá como el gran nexo entre la mentada Luna Fantasma y Gaea.  La historia de este pueblo tiene bastante que ver con mucho de lo que sucede en la serie, incluyendo las pretensiones del verdadero villano, donde otros personajes también cumplen su papel al respecto. Asimismo, aparece como el lugar al cual por lo general se le adjudican características tales como la belleza y una tecnología superior que al final fue motivo de su propia condena.  Según este animé, la idea de los ángeles proviene de este sitio.


                        Un regalo para los más ñoños de la casa: la serie en HD y español "latino".


lunes, 18 de enero de 2021

Una secuela para gozar de manera independiente.


     Tras el éxito de la novela de ciencia ficción postapocalíptica Metro 2033, del escritor ruso Dmitri Glukhovsky, era de esperar llegara pronto una segunda parte y es que sus impactantes sucesos finales bien daban paso para que ello ocurriera; por otro lado, el mundo de pesadilla creado por su autor, sin dudas que prometía nuevas historias ambientadas tanto en las redes del metro, como en el mundo de afuera y el cual apenas había llegado a ser explorado por sus personajes. Fue así que en 2007 llegó la continuación, titulada nada menos que  Metro 2034, puesto que transcurre un año después de los sucesos de la primera entrega.  Cabe mencionar, que pese a ser una secuela, el libro es en cierta medida una obra independiente, ya que sus protagonistas son otros, tres de ellos recién presentados al lector y otro un viejo conocido, el cual desde su debut nos llamó la atención y ahora tenemos el gusto de “verlo” más en acción, si bien los misterios sobre su pasado siguen pendientes para todo el mundo; por otro lado, el querido Artyom vuelve a salir en al menos tres pasajes, pero solo como secundario. El volumen está articulado de tal manera que se puede leer y disfrutar sin haber tenido en las manos el anterior y si bien se mencionan eventos de su predecesor, estos se encuentran contados de tal manera que uno de inmediato se pone al día y es que el argumento de la segunda parte es por completo otra historia; en todo caso, es de esperar que en la tercera parte y que se supone cierra una trilogía (puesto que al menos hay publicada una novela derivada, escrita por otro artista), las tramas se unan y con ello la vida de los protagonistas de ambos tomos también converjan entre sí.
     Una chica sobrevive apenas puede al exilio junto a su padre y solo se tienen entre ellos dos, para mantenerse en el duro mundo que es la actual sociedad moscovita subterránea.  La necesidad hace que la muchacha deba abandonar obligada su segundo hogar y en el camino se encuentre con un hombre ya casi anciano y un duro guerrero que están cumpliendo una misión a toda costa, que nuevamente está en juego la subsistencia de la red del metro y lo que se supone es el último reducto (conocido) de la Humanidad; en todo caso, esta vez el peligro al que se enfrentan es de carácter completamente diferente al de la primera parte, así que el drama al respecto va para otros linderos.
     La novela aborda varios de los temas ya presentes en su precedente, si bien en esta ocasión introduce otros igual de valiosos y recurrentes dentro de la literatura: El romance, que específicamente acá está visto desde el encuentro entre dos sujetos aparentemente muy distintos, el arte y que lo observamos a través del poder de las historias para darle sentido a la vida misma y de la magia de la música capaz de sobrecoger hasta los espíritus más endurecidos y la culpa, observada en dos de los protagonistas, uno de ellos marcado lo suficiente como para no asumir por completo su derecho a la redención.



     En el libro esta vez, por igual, encontramos más mutantes que antes y de varios tipos, algunos de ellos bastante espantosos.  También reaparece al menos otro de los personajes de Metro 2033 y nos enteramos bastante de qué pasó luego de la hecatombe final de dicha obra. Cabe mencionar que es un texto mucho más corto, de poco más de 360 páginas, así que con mayor razón se lee con rapidez y gracia, donde no falta los sentidos de la aventura y de la maravilla, abundando por igual los momentos de heroicidad y aquellos capaces de sobrecoger el corazón del público.
      Por cierto, el lector con mejor memoria, atento o que como en mi caso se haya leído esta entrega, poco después de dedicarle tiempo a la novela anterior, puede darse cuenta de un posible error de autoplagio por parte del escritor, cuando esta ocasión repite la misma metáfora para referirse a dos secciones de la misma estación y diferentes entre sí: al compararlas con dos hermanas gemelas separadas y que tuvieron vidas distintas.  Bien podríamos decir que se trata de una falta de experticia de un escritor que, tal vez, aún necesita pulir su estilo de escritura, puesto que se sigue repitiendo el conector “pero” en un mismo párrafo o párrafos contiguos (quizás por qué palabra rusa correspondiente).   
      Como protagonistas tenemos al cuarteto compuesto por:
 
Homero: Un erudito que en verdad posee otro nombre, aunque ha optado por usar ese, el mismo del supuesto autor de los poemas épicos griegos La Iliada y La Odisea, puesto que se ha autoimpuesto escribir una especie de crónica sobre los héroes actuales del Metro y por eso mismo piensa que sus dos compañeros de viaje son los verdaderos protagonistas del libro que tiene en mente.  Idealista, se da cuenta poco a poco que una cosa es el mundo de las ficciones y de las letras, y otro el de la realidad misma, donde lo inesperado está a la vuelta de la esquina y los planes de uno pueden cambiar.  Junto a su compañero masculino y adulto de andanzas, conforma una pareja muy especial, contrastando edad, apariencia, personalidad, intereses y habilidades, si bien sus destinos están claramente unidos.
 
Hunter: El héroe que conocimos en Metro 2033 vuelve ahora como antihéroe, quien tras el clímax del libro que lo introdujo, ahora aparece transformado tanto física como espiritualmente.  Mucho dolor hay en él, así como miedo, aunque no lo admita.  Si antes nos pareció un hombre lleno de misterios, ahora su actitud supuestamente antisocial lo convierte en tal vez el mejor personaje del libro, al empecinarse en cumplir su cometido que puede hacerlo ver como un loco obseso o un desalmado, si bien tiene buenas intenciones para cometer sus atrocidades; no obstante, pese a todo, es alguien noble, valiente y un solitario que se nota tiene su lado sensible.
 
Sasha: De solo 16 años de edad, ha vivido casi toda su vida solo con su padre, al que ama por sobre todo y quien la protege como puede; los gestos del uno al otro son sin dudas conmovedores.  Cuando conoce a Hunter varios sentimientos confusos la inundan, puesto que igual el imponente hombre por supuesto que la iba a impresionar, tras no haber sabido de alguien como él antes.  Pese a su aparente fragilidad y poca experiencia con el mundo más allá del hogar que tuvo con su padre, hay mucha fuerza y determinación en ella.
 
Leonid: Un joven músico ambulante guapo y de unos pocos años más que Sasha; se cruza en el camino de la chiquilla más o menos pasada la primera mitad del libro y llegando a nacer una especie de atracción mutua, que en todo caso rivaliza con lo que siente la chica por el varonil Hunter.  Con un talento artístico que bordea lo sobrenatural, como el propio Stalker tiene sus propios secretos, de los que trata de sacar provecho, aunque tampoco se trata de alguien malvado (solo que resulta ser un tipo manipulador). Homero desconfía de él, ya que su llegada entorpece por completo sus planes y la actitud más voluntariosa del muchacho también lo diferencia bastante de su actitud más recatada.


Portadas como esta bien dejan claro que las españolas o de habla hispana en general son las más feas. 
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