sábado, 20 de marzo de 2021

El Cine de Alex de la Iglesia (II)

 


5. La Comunidad (2000).
 
    Una corredora de propiedades se encuentra con un precioso departamento dentro de un decrépito edificio, al que le toca vender, pero que le da una mayor sorpresa: arriba de él se encuentra un millonario tesoro, del cual consigue adueñarse en contra de lo deseado por sus nuevos vecinos, una tanda de personas supuestamente normales, pero que encierran dentro de si una serie de antivalores y que terminan por convertirlos en peligrosos depredadores y carroñeros.
    Con momentos inolvidables que, sin dudas, están entre lo mejor del director, detrás de tanto humor negro encontramos una severa crítica al cinismo de una sociedad supuestamente avanzada y donde el amor por el dinero es mayor que el amor por el prójimo; en todo caso, como un detalle singular en el cine de nuestro cineasta, el final nos invita a darnos cuenta que solo los actos de autosacrificio, el compañerismo y la autenticidad pueden en contra de males como los ya mencionados.
    En el papel principal tenemos a la actriz de culto Carmen Maura, en su primer trabajo de 3 (a la fecha) para Alex de la Iglesia; una mujer madura estupenda, para cuando realizó esta película y que no deja de resultarnos simpática con este papel de antiheroína.


6. 800 Balas (2002).
 
   El amor por el cine por parte del realizador, se evidencia más que nunca en esta cinta y donde hace su gran homenaje al spaguetti western, donde más encima el actor español Sancho Gracia, un veterano de estas viejas producciones, realiza un papel que nos logra enternecer.
     Un espectáculo centrado en las películas europeas sobre el Lejano Oeste gringo, ubicado en plenas tierras españolas, apenas se sostiene con los pocos visitantes que les llega.  Sin embargo, un día una empresa inmobiliaria les ofrece comprarles el terreno para edificar en él y esto provoca el disgusto de sus viejos empleados, quienes deciden tomarse el lugar para que no los desalojen.
     La recreación en tono comedia, de los leiv motivs del subgénero es maravillosa, donde se nos evidencia cómo un artista de la talla de Alex de la Iglesia sabe aprovechar un mayor presupuesto y es que las escenas de acción están realizadas con un cuidado que da gusto.
    Por otro lado, el inventario de personajes que aquí aparecen, entre principales y secundarios, es maravilloso, destacando "El arrastrado" (la escena de cuando manda el telegrama a su ex es de antología) y el rival del protagonista.
    No olvidemos un detalle que ignoro cómo pasó la censura en muchas partes del mundo: un niño en la cama con una prostituta.  Que aunque cómica, con facilidad puede considerarse como abuso de menores.
    Por último, el mensaje positivo de esta obra de no renunciar a nuestros sueños para ser plenos, es una nueva cuota de ternura y que tal como en su filme anterior, no estábamos acostumbrados a apreciar en las producciones de Alex de la Iglesia, si bien ahora logramos apreciar con sorpresa y alegría.


7. Crimen Ferpecto (2004).
 
      Una de mis películas favoritas del español.
     En una multitienda nos encontramos con un mundo aparte, donde la ley del más fuerte impera y los machos alfas se disputan el control de la manada.  Allí  destaca un guapo hombre, uno de los dos aspirantes a controlar absolutamente este singular lugar y quien de la noche a la mañana, ve cómo su controlada vida comienza a enredarse, cuando una mujer a la que siempre había ignorado, entra de forma artificiosa a su círculo de confort.  De ahora en adelante su nuevo objetivo será deshacerse de esta intrusa, que se ha convertido en su peor pesadilla y lo que no le será muy fácil.
    Graciosa como es habitual en la filmografía de Alex de la Iglesia, corresponde a otra ácida mirada al lado B del pueblo español, donde materialismo y oportunismo van de la mano, aprovechando de jugar con el tema de los roles de género y ello de manera muy ingeniosa.

 
8. La Habitación del Niño (2006).
 
   Entre 1966 y 1982 se emitió originalmente en la Madre Patria un show televisivo español que marcó precedentes: Historias para no Dormir.  Creado por Narciso Ibañez Serrador, quien hacía los guiones, dirigía y hacía de presentador, consistió en un programa de carácter antológico de terror, al más puro estilo de La Dimensión Desconocida.  Con 3 temporadas exhibidas en distintas épocas, tuvo en total 29 episodios.
    En 2006 e impulsado por el propio Narciso Ibañez Serrador, se produjeron 6 filmes para la televisión y de calidad cinematográfica, los que homenajeaban al mentado programa. Bajo el nombre de Películas Para no Dormir, el mismo Alex de la Iglesia hizo su contribución al proyecto, con su primera obra de terror carente de humor y en verdad capaz de provocar más de un susto en los espectadores: La Habitación del Niño.
    Teniendo de protagonistas a Javier Gutiérrez, quien tuvo un papel secundario en Crimen Ferpecto y a Leonor Watling, la cual sería coprotagonista de su siguiente largometraje, contó además con varios de sus actores fetiches en pequeños roles, como Terele Pávez.  A medias entre el terror sobrenatural y la ciencia ficción, es la historia de un matrimonio que compra una vieja casa; todo parece bien, hasta que una serie de incidentes les hace creer que hay una presencia maligna. Únicamente el marido, cree que se trata de algo que puede ser aceptado teniendo una mentalidad más abierta.
    El suspenso y la atmósfera enrarecidas, están muy bien trabajadas en esta joyita no tan conocida entre los seguidores de Alex de la Iglesia y que merece ser apreciada, tanto por los fanáticos del director, como por los amantes del terror.

 
9. Los Crímenes de Oxford (2008).
 
    Filmada completamente en inglés y ambientada en Inglaterra, tiene como a estrellas nada menos que a John Hurt y a Elijah Wood, además de contar con la española Leonor Watling (quien aquí hace de británica).  Basada en una novela del mismo nombre, parece más bien una película por encargo, pues salvo uno que otro detalle como los temas de la violencia y el sexo (que ni siquiera llegan a los niveles de sus otras cintas más personales), su ritmo no es el mismo al que estamos acostumbrados del maestro y de ese modo el metraje se hace aburrido y hasta las actuaciones de los dos primeros artistas mencionados se ven poco inspirados.
    Un joven estudiante gringo se va a estudiar a la famosa universidad de Oxford, deseoso de conocer a un eminente matemático; sus planes se complican cuando una serie de asesinatos hacen parecer a los protagonistas como sospechosos y estos deben investigar por su cuenta para saber la verdad.
     Por increíble que parezca, nunca me llamó mucho la atención este título, pese a los artistas involucrados y solo lo vine a ver para realizar mi revisión del cine de Alex de la Iglesia.  Se trata de un episodio casi en la práctica olvidado de su carrera.


 
10. Balada Triste de Trompeta (2010).
 
    Teniendo como nombre nada menos que una famosa canción de la época de juventud de Rafael (a quien adora el propio Alex de la Iglesia), es sin dudas una de sus obras más sobresalientes.
   Con un comienzo potente, ambientado en plena Guerra Civil Española y unos créditos de apertura formidables (música e imágenes de archivo potentes) es la tragicomedia de un triángulo amoroso entre dos payasos y una acróbata; cada uno de estos personajes, posee una faceta oscura que los hace tan llamativos a nuestros ojos, efecto producido también por el destacado desenvolvimiento de los histriones que los encarnaron, entre ellos la preciosa Carolina Bang, pareja del director y siendo esta su primera cinta juntos.
    La mayor parte de la trama transcurre en los setenta, con una ambientación soberbia y demostrándonos una vez más a un llamativo bestiario humano; dentro de esto último, cabe mencionar nada menos que a un anciano General Franco, en una caricatura inolvidable. Asimismo, el querido Santiago Segura vuelve a trabajar bajo las órdenes de su amigo, dándonos de ese modo otro gran personaje producto de la genialidad de ambos.
    Entre todos los grandes momentos de esta perla del cine español, no podemos dejar de detenernos en la escena del cine, mientras se exhibe uno de los filmes protagonizados por el propio "Er Niño".
    Vale decir que Alex de la Iglesia sabe hacer de la violencia y el sexo bizarro algo tan cómico, que merece estar entre los grandes del séptimo arte.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Un paseo por los cuentos del Tío Lucho (II)


     Aquí finalizo mi revisión personal de Lentos Animales Interdimensionales, el primer libro de Luis Saavedra. Espero sea de su agrado estas palabras, que fuí sincero en todo momento e hice lo posible por ser objetivo dentro de mis apreciaciones (no es lo mismo referirse a la obra de un artista que uno no conoce- y NUNCA conocerá- que a la de alguien que sí tiene el gusto de conocer y aprecia sobremanera). Ah y ojalá C-O-M-E-N-T-E-N (en especial quienes conozcan al autor para intercambiar impresiones).

9. Desolación.
 
    Un cuento muy creativo y el primero del tomo en tener como  protagonista a una mujer, quien en este caso nos abre sus recuerdos sobre una vida miserable desde la infancia, pasando por innumerables tratamientos psiquiátricos debido a las supuestas alucinaciones que tiene. Es así que internada en un centro donde la tienen amarrada a una camilla, recibe la visita de una de las entidades que desde que tiene memoria andan detrás de ella.
     La obra, tal como dice su título, ahonda en tono fantástico por segunda vez en la psicología de los trastornados, luego del relato Una Máscara para Roberto, aunque con mejores resultados y un impactante desenlace, que posee la claridad de la que carecen la mayoría de los textos ya revisados.
 
10. En el Mar de los Árboles.
 
     En realidad un microcuento, cuyo poético título sugiere tanto y aun así queda claro una vez que acaba (¡Igual tuve que leérmelo dos veces seguido para comprenderlo, pero valió la pena, que me gustó esta obrita!).
     Un hombre ya anciano se ve obligado a despedirse de su última compañera; el resto mejor lo descubra el futuro lector por su cuenta.
     Hay algo muy de animé y manga en este pequeño relato bien armado, debido a su economía de palabras; por otro lado, no deja de ser una meditación más sobre la soledad, sentimiento que he podido vislumbrar en muchas de las piezas que comprenden este libro.
 
11. La creación del perdón.
 
    Otro microcuento, aunque este mucho más corto que el anterior.  Con un interesante comienzo, su sorpresivo final nos deja con ganas de más.
     En cierto sentido, viene a ser la otra cara de la moneda del texto que le precede.
 
12. Todos Nosotros, Zombies.
 
     Para el lector conocedor del género y más si es chileno, se trata de un cuento con al menos un par de intertextualidades para gozar; en primer lugar, su nombre es una clara alusión al famoso relato de Robert Heinlen Todos Ustedes, Zombies (que a menos que me equivoque no lo he leído y mucho menos sé de qué se trata) y, en segundo lugar, está dedicado al más importante escritor de ciencia ficción chilena: Hugo Correa. Es más, respecto a este último, el texto viene a ser una especie de continuación de sus cuentos del tomo Los Títeres, sobre personas que usan avatares cibernéticos humanoides para interactuar en sociedad, mientras sus cansados cuerpos reales los manejan desde casa.
    La trama: un hombre busca nuevas sensaciones ante su incapacidad orgánica para vivir a destajo; tras el impactante evento que comienza la historia, conoce a alguien muy parecido a él, quien también usa un cuerpo artificial a distancia para "vivir" afuera.
     La narración más extensa hasta el momento, atrapa altiro al lector, donde la conclusión puede ser confusa para muchos (como para este humilde servidor, que tuvo que repasarla para comprenderla) y que sin dudas viene a ser lo mejor y más sorprendente que ha conseguido por ahora Luis Saavedra en lo que va del tomo.
    Por cierto, la ilustración que acompaña el cuento es una clara inspiración de una de las portadas más famosas de los cómics de Spider-Man (si bien en este caso concreto, el dibujo de la ilustradora me parece particularmente tosco).


12. Ol' s Faires Bar.
 
    El texto más extenso de la colección, sobrepasando las 30 páginas, de modo que el autor así puede jugar con la narración al separar al menos en 3 partes la historia y que se entregan
de forma paralela: segmentos de libros relacionados con el tema del cuento (nada menos que la existencia de metahumanos, superhéroes y villanos con poderes en el mundo "real"), la transcripción de una entrevista a un ex justiciero y la narración en primera persona de un sujeto ligado a este mundo.
    El relato atrapa desde el principio y más al saltar de un punto a otro, creando expectación sobre cómo terminará todo por relacionarse entre sí... Pero nuevamente como pasa con muchos de los finales de estos relatos, la conclusión es "rara" o ambigua y puede decepcionar tal como le pasó a este humilde servidor.
    Por cierto, en al menos un par de ocasiones encontramos acá dos alusiones nada menos que a... ¡Batman! (no estaba de más).
    Aún no sé por qué razón el cuento lleva ese título.
 
13. El Primer Dia de Verano de Juan Calamares.
 
     Un niño se encuentra un saltamontes y a raíz de ello tiene una muy extraña aventura, que puede ser interpretada tanto como un sueño bastante imaginativo, como con una experiencia cósmica lisérgica.
     El cuento viene a ser la versión de Luis Saavedra de la literatura infantil, aunque sin el acostumbrado mensaje moralizante de este tipo de historias (o al menos no es algo evidente en sus páginas), a medias entre la fantasía urbana y la ciencia ficción.  Mucho hay de nostalgia en este relato, que se aleja de los textos más violentos que le han precedido en el libro que ya está por acabar.
 
14. El Valle donde reina la Luna.
 
   Hay una cruel guerra que ha llegado hasta un pueblucho olvidado, que no pertenece a ninguno de los dos bandos en disputa.  Un pequeño grupo de personas debe sobrevivir entre medio y para eso cuentan solo con su valor y un robot casi en desuso, creado originalmente como máquina de guerra por una de las facciones belicosas que han terminado por amenazarlos.
    Único cuento de la colección en abordar un tema caro a este tipo de historias y que particularmente me gusta mucho: el viaje.  Quizás debido a esto, es que nos encontramos con una obra donde se resaltan valores como el trabajo en equipo, la solidaridad, el compañerismo y el sacrificio, virtudes necesarias cuando se comparte algo tan crítico como la sobrevivencia en situaciones adversas.  Heroísmo y resilencia también destacan acá, en un texto que sin dudas se encuentra entre lo mejor del libro.
 
15. Esferas de Carey.
 
    Un texto narrativo inclasificable dedicado a Michael Ende (supongo en atención a su colección de cuentos surrealistas El Espejo en el Espejo)...
   La verdad es que su secuencia de descripciones, casi de manera caótica, no es lo mío y terminó por agotarme, puesto que la literatura experimental como esta es demasiado para mí.
    De seguro hay una intención para terminar el volumen con algo como esto, pero yo no le veo sentido, como el propio nombre de la obra (y del libro completo).
 
Palabras finales.
 
    Tras haber revisado cuento por cuento el primer libro de Luis Saavedra (que espero vengan más a futuro), queda en evidencia en especial para el lector que sabe de ciencia ficción, que este ama el género y tiene tanto o más conocimientos que uno al respecto ¿Por qué razón puedo afirmar esto? Pues debido a que a lo largo de sus páginas, encontramos una enorme gama de temáticas, las cuales en la práctica no se repiten y el artista no deja de hacer su versión de ellos.
     Al haber repasado todas estas historias, me da la impresión de que Luis Saavedra escribe mayormente por el amor que mencioné más arriba y por el gusto de crear y contar sus propias historias.  Debido a lo anterior y en apoyo a esta misma idea, es que a menos que le "busquemos las cinco patas al gato", estos relatos en general solo pretenden entretener sanamente y a manera de evasión estética, así que no hayaremos en ellos ningún discurso ideologizante, ni moralizante, menos crítica social.
     No hay acá personajes que sobresalgan por sus características y que los hagan entrañables, puesto que donde más hace hincapié Luis es en la ambientación que le da a las obras y al estilo narrativo que lo lleva por lo general al uso de la primera persona y del tiempo presente, con los cuales tendría que conseguir el efecto deseado en sus lectores.  Estas son sus herramientas para abordar, tal como se dijo más arriba, las temáticas de turno: como extraterrestres, viajes en el tiempo y androides.
    En cuanto a otros aspectos formales, referidos a la manera de cómo lleva a cabo sus narraciones, para mi modesto parecer los finales no le quedan bien y debe trabajarlos mejor; puesto que en más de una ocasión, sus desenlaces rompen con la magia que se había creado hasta el momento (increíblemente, los dos microcuentos incluidos, quizás debido a su formato, funcionan por completo ok en toda su extensión).  Igual es cosa de gustos y de seguro a más de un lector le fascinará este último aspecto de su literatura.
     Me pregunto cómo le irá al querido Tío Lucho con el formato de la novela.

domingo, 14 de marzo de 2021

Gozar del cómic de The Boys.



      Apenas comencé a ver la primera temporada de The Boys, la serie de Amazon que adapta de manera increíble el cómic homónimo de Garth Ennis y Darick Robertson, quise tener y leerme el material original; luego para cuando ya revisé y disfruté más que nunca la segunda temporada, las ganas se me hicieron mayores y de ese modo me propuse adquirir de una vez por todas los 3 tomos integrales que sacó Norma en ediciones hermosas de tapa dura, con papel de lujo y hasta cintita roja para marcar la lectura… Era solo esperar que estuvieran algo más baratos en Buscalibre, donde los había encontrado con facilidad, si bien el tomo 1 se agotaba de manera rápida. Al final entre enero y febrero de este año pude conseguirlos, si bien los fui adquiriendo por orden inversa, debido al tema de stock con que contaba este servicio de compras por Internet.  Cada volumen me llegaba desde España, pero cuando vi dónde los habían impreso me di cuenta con gracia que había sido nada menos que… ¡En China!
      El volumen 1 me lo devoré feliz en poco más de una semana y eso que tiene más de 700 páginas, incluyendo valiosos bonus, entre portadas y textos varios.  Es así que comienzo a compartirles mis impresiones de lo leído, que en todo caso aún tengo pendiente los tomos siguientes.
    El Integral N° 1 posee los primeros 30 números de la colección y a medida que uno lo va leyendo, no solo se entretiene que da gusto, sino que se da cuenta con mayor medida de dos cosas en especial:
 
Primero: La serie de televisión es estupenda como adaptación, puesto que no pretende ser un calco exacto de las historietas, sino que tiene varios cambios interesantes para hacer más atractiva la historia al público masivo, aunque siempre manteniendo el espíritu adulto del material original.  Entre los excelentes cambios de la versión televisiva, se encuentra el desarrollo más humano de los personajes, de modo que podamos sentir más simpatía por estos, el diseño de los trajes mejorado (Profundo lejos se ve mucho más atractivo en imagen real que en las viñetas, por ejemplo) y varios cambios de interés en el guión, si bien siempre usando como base el  trabajo de los creadores de las novelas gráficas, que le hacen verdadero honor.
 
Segundo: Garth Ennis se da el gusto de ser todo lo irreverente que no puede serlo en las colecciones típicas de DC y Marvel para las que ha trabajado (ignoro qué tanto fue más allá durante su celebrada etapa de Hellblazer, bajo el sello Vertigo deceísta, que solo me leí una de sus historias y me gustó demasiado, por no dejar de mencionar sus tan divertidas historias para Punisher en la continuidad “normal” marvelita y la del sello adulto Max de la Casa de las Ideas), puesto que hay que saber disfrutar de lo poco políticamente correcto para seguir estas obras.  En todo caso, hay mucho de crítica social en sus libretos, además de graciosas parodias al subgénero superheroico y donde respecto a esto último, no faltan las inteligentes alusiones a íconos de este tipo de historietas.  
 
    En relación a lo anterior, resalta lo que pasa con el grupo de Los Chicos, quienes en su versión original para cumplir su labor de controlar a los metahumanos descarriados, se inyectan el mismo compuesto para adquirir superfuerza y resistencia… ¿Sucederá esto en algún momento durante el show televisivo? De igual manera, cabe destacar la personalidad aún mucho más cándida de Hughie, pese a todo lo que le toca pasar y la personalidad tan rara que tiene Kumiko, quien acá solo es llamada como La Hembra, no habla y solo mantiene algo de sociabilización con Frenchie; por otro lado, Carnicero mantiene una “deplorable” relación con una mujer casada y con hijos, además de que hay un montón de personajes más que aun no conocemos o son muy distintos a sus encarnaciones catódicas, tales como la Reina Maeve, que hasta el momento en el primer tomo es una verdadera perra y la Leyenda, especie de homenaje a Stan Lee y que quién sabe si saldrá a futuro en la serie televisiva (si bien a este último, como que le hicieron su propia reinterpretación, incluyendo cambio de personalidad y de género).
     Cabe mencionar que el cómic está elaborado en base a arcos argumentales de unos pocos números, donde se plantea una historia destacada que cubre buena parte de sus páginas y se resuelve por completo en las entregas que la integran; a medida que se va desarrollando, se ve el protagonismo de nuestros héreoes/antihéroes, los nuevos personajes que se han integrado para completar la trama y el resto de los viejos conocidos, entre ellos los llamados Siete y la gente de la compañía Vought International.  Cada arco tiene un título y a partir de ahora les contaré de qué van cada uno, sin caer en spoilers odiosos.  Nota: Ocuparé los nombres traducidos en la Madre Patria para cada saga, de modo que tengan sentido para los lectores que no saben la lengua de Shakespeare y les da paja usar el traductor de Google, je (aunque muchos de ellos incorporan jerga española y al menos como chileno que soy, por mucho que sea Profesor de Lengua Castellana, algunos significados se me escapan).

Portada paródica al estilo de los Teams-Ups de DC y Marvel.


* Las Reglas del Juego (números 1 y 2): El buen Hughie tiene su traumática experiencia que conocimos al ver primero el programa, si bien este es escocés y no gringo; a raíz de esto es reclutado por el inglés Carnicero (¿En la serie este sí que es escocés?) para reunir otra vez a Los Chicos, su viejo equipo trabajando para el gobierno de USA.  De este modo, acá se nos presentan a los personajes y donde llama la atención la vida algo distinta que tiene el igualmente simpático Leche Materna (inmejorable es el momento cuando Carnicero le da una lección a la ingrata hija del morenazo) y la graciosa introducción de la mascota del líder del grupo, que a la primera obedece a su amo.
 
* Cherry (números 3 al 6): Llega a la base aérea de Los Siete la positiva Luz Estelar y apenas arriba se entera de que nada es tan maravilloso como pensaba, siendo que en el papel el abuso por el que pasa es lejos mucho más fuerte de lo que apreciamos en la televisión.  Por otro lado, Hughie tiene su primer enfrentamiento como miembro de Los Chicos con el enemigo, en esta ocasión una versión distorsionada de Los Jóvenes Titanes; el encuentro es traumático para el muchacho, pero gracias al apoyo de sus nuevos amigos comienza a superarlo. En determinado momento, ambos novatos, chica y chico se conocen y se da el primer paso para la relación que sabemos ambos tendrán.
 
* Moja (números 7 al 10): Un caso de carácter policial que deben resolver nuestros “vigilantes”, sobre la muerte de un muchacho y que los lleva a encontrarse con una muy graciosa versión retorcida de Batman, Robin y Gatúbela. Con mucho humor bien negro, detrás de tanta parodia se preseneta una reflexión sobre la responsabilidad y la consecuencia de nuestros actos, así como la oportunidad de redimirnos de nuestros errores.
 
* Glorioso Plan Quinquenal (números 11 al 14):  Los Chicos hacen un viaje nada menos que a Rusia y allí son ayudados por un muy simpático antiguo héroe local, con el muy llamativo nombre clave Salchicha de Amor.  Allí deben evitar un complot para desestabilizar la política de la Madre Rusia, usando a un montón de villanos con poderes.  Destaca, además, la figura de la fémina detrás de la amenaza, sus lujuriosas costumbres y cómo consiguen derrotarla.
 
* Bueno para el Alma (números 15 al 18): La relación entre Hughie y Annie (Luz Estelar) se consolida, a la par de que se rebela un espantoso secreto relacionado con los super.  Cada miembro de los Chicos y la mencionada Luz Estelar deben enfrentar por su cuenta sus propios demonios internos y solo Carnicero parece tener por completo claras las cosas. 
 
* No le miento, Sargento (números 19 al 22): Hughie visita a solas a la Leyenda, quien le cuenta la verdad sobre el origen de los metahumanos, donde claramente Vought International tiene gran parte de la participación (si bien esta historia, difiere en muchos puntos de lo visto en la segunda temporada de la versión para la pantalla chica).  Mientras tanto, Luz Estelar pasa un tiempo a solas con el desagradable A-Tren, cumpliendo con una obligación de los Siete y donde se expone el triste destino del antiguo miembro Farolero (algo por completo diferente a lo exhibido en la tele); por otro lado, Carnicero tiene una muy interesante reunión con su peor enemigo.
 
* Nos damos el piro (números 23 al 30): La mejor trama del volumen, corresponde a otra investigación con mucha intriga, acción, risas y un montón de emociones… “Petit Hughie” debe entrar de infiltrado a la casa de un grupo de superhéroes jóvenes, donde las cosas son por completo diferentes a lo que se esperaba y su buena voluntad queda aún más de manifiesto.  La compleja trama nos presenta una imagen monstruosa de la tan querida Academia para Jóvenes Talentos del Profesor-X, los X-Men y sus grupos derivados, incluyendo una muy cómica parodia a Wolverine.  El final de todo: sin dudas impactante.  A manera de epílogo, los españoles de Norma separaron la última parte, el número 30 de la colección, y le pusieron el nombre de Fóllatela con Cariño, que nos deja con “ganas de más”, a por el segundo Integral.
 
    Dentro del material adicional, cabe destacar una muy entretenida minihistoria de solo 4 páginas, realizada para una actividad benéfica y donde este grupo que ya se ha ganado nuestro corazón se ríe de veteranos tales como Wonder Woman, Wolverine, Hulk… ¡Y Krypto!

No vayan a confundir este cómic con uno de la Liga de la Justicia o de los Vengadores.

sábado, 13 de marzo de 2021

Un paseo por los cuentos del Tío Lucho (I)


      Lentos Animales Interdimensionales es el primer libro de Luis Saavedra (Tío Lucho para quienes lo conocemos y queremos desde hace rato), publicado en 2020, pero que a menos que me equivoque solo pudo estar disponible para el público en febrero de este año (que en ese mes me llegó por correo, tras comprarlo "anticipadamente" en diciembre del año pasado y en el lanzamiento oficial por Facebook).
     Tras décadas promoviendo la ciencia ficción a través de varios eventos, charlas, talleres y publicando en fanzines y colecciones chilenas y extranjeras sus relatos, el autor por fin se dispuso a reunir varios de sus textos en un precioso tomo compilatorio sacado por Cathartes Ediciones, una editorial chilena especializada y con el apoyo de un fondo cultural del Gobierno de Chile.  Se trata de 16 cuentos, que a lo más llegan a unas 30 páginas de extensión,  los cuales abarcan unos 3 decenios de producción.
    Con ilustraciones originales de Angélica Tapia, posee una muy interesante introducción a cargo de Sergio Amira, amigo y colega literario de Luis Saavedra, quien nos ayuda a conocer mejor el viaje personal del autor y de ese modo podamos aventurarnos con conocimiento de causa en las páginas que vendrán.
 
1. El Río del Mundo.
 
    Un curioso e intrigante relato para comenzar el libro...
    Relatado en primera persona (como buena parte del volumen), trata sobre un hombre de naturaleza violenta y que realiza junto a un pequeño grupo de personas, una sesión de ufología al aire libre y alejados del resto del mundo; durante esta experiencia ocurren hechos dramáticos y reveladores, donde queda de manifiesto que nada es lo que parece y el universo es lo suficientemente inmenso como para que seamos insignificantes.
     Una versión personal y chilensis de los llamados Hombres de Negro, mezclada con la idea del Primer Contacto con extraterrestres, civilizaciones alienígenas avanzadas y algo de misticismo, que al final nos lleva por derroteros darwinianos de la ley del más fuerte.
 
2. La Odisea de tu Vida.
 
    Dos viejos compañeros se reúnen, uno de ellos más exitoso que su interlocutor; sin embargo, este último o bien sabe terribles secretos sobre el porvenir de su amigo y la familia de este o tal como se menciona de manera velada en el texto, es un imaginativo artista que juega en su mente con la fragilidad humana.
     Un recorrido por el futuro cercano, donde Chile es de esperar tiene su papel que cumplir, pues nunca faltan los llamados "patiperros".
    Tal como queda expuesto en sus páginas, tanta soberbia no es nada comparada con los vaivenes del devenir y que nos pueden llevar a los más increíbles escenarios.
 
3. El Último Rey de Macedonia.
 
    Con un título como este, el lector instruido se puede esperar una narración épica ambientada en el pasado, no obstante, se trata de otra cosa.
    Un tipo despierta en medio de la noche, mientras está en el edificio en el que vive, con la certeza de que es uno de los pocos sobrevivientes de un terremoto que ha dejado en ruinas la construcción.  Entre medio del caos, solo se encuentra con otra persona, un anciano atrapado por escombros y al que no le ve la cara; entre ambos se da una extraña charla.
     Como lector, frente a tan interesantes premisas, uno puede hacerse sus propias expectativas y/o ideas de lo que pasará; empero, al menos en mi caso el hilo de la trama pierde cohesión y por lo mismo el desenlace resulta no solo raro, sino que inconcluso y decepcionante.
 
4. El Payaso de Porcelana.
 
     Un viejo periodista de pueblucho recuerda (¿Ya anciano?) un raro caso que intentó cubrir en su juventud: la llegada del típico "circo pobre" a sus tierras y el encuentro en las dependencias del espectáculo con un raro niño.
     El autor se vale de elementos clásicos de las historias maravillosas,  fantásticas e incluso terroríficas donde el circo representa toda una gama de misterios y sujetos de lo más variopinto (como en la película Freaks de Tod Browning y la novela La Feria de las Tinieblas de Ray Bradbury), además de la figura del periodista como un aventurero de lo extraordinario y la imagen del folclore nacional por parte de estos shows itinerantes marcados por la humildad de sus medios (si bien tan queridos por la gente), para abordar una obra sobre el misterio y esos recuerdos que no nos dejan, porque encierran incógnitas que hacen de nuestra vida algo más especial.
     Con una narrativa marcada por la nostalgia y que nos mantiene intrigados, el clímax queda en la ambigüedad, debido a aquello que nos está velado conocer realmente. Destacable, además, su ambientación ubicada en un punto indeterminado del pasado, durante la segunda mitad del siglo pasado, que realza el sabor anecdótico de la narración.
 
5. Una máscara para Roberto.
 
    A un pueblo campesino acostumbran llegar unos extraños visitantes que no hablan y usan máscaras de animales, además de hablar (al parecer todos son varones).  Un niño se encuentra con uno de ellos y tal experiencia, por completo traumática, lo marca para siempre.
    Un raro cuento con descripciones de carácter cósmico, que podríamos verlo como en una interpretación de los sujetos alienados y de su manera de apreciar la realidad.
 
6. Viajero Incandescente.
 
    Primera historia de ciencia ficción ambientada en un futuro lejano e indeterminado, con viajes espaciales y lenguaje técnico (real y ficticio) propio del género...
     Desde la primera historia de esta colección de cuentos, que no teníamos tantos personajes y la verdad es que en mi caso particular me confundió y hasta aburrió, entre viajeros y seres autóctonos de exóticas características.
    Con un primer capítulo que no sé qué relación tiene con el resto de esta pieza, donde el uso del tiempo presente en la narración trata de llevar a diferentes puntos de vista el argumento, en verdad me fue todo un parto terminar esta obra ¿Alguien me la explica?
 
7. Historia Personal de la Ucronía.
 
     Una historia sobre viajes en el tiempo, tema caro al género y donde, más encima, nos encontramos con el deseo del crononauta de intervenir el pasado para mejorar su presente... y de ahí luego las consecuencias y/o paradojas producto de ello.
    Se trata de otra pieza sobre la fragilidad humana y nuestros anhelos enfrentados a nuestra propia naturaleza, que nos hace insignificantes frente a las fuerzas superiores que penden sobre nosotros.
 
8. Este incómodo momento.
 
    Otro tema muy ligado a la fantasía científica tomado por Luis Saavedra: la comunión con especies extraterrestres inteligentes no humanoides.
    Un hombre participa de un curioso rito mortuorio, perteneciente a una raza alienígena que mantiene contacto con la civilización humana y ello ocurre en el planeta madre de este pueblo tan distinto a nosotros.  Mientras esto sucede, el protagonista comienza a recordar que lo llevó hasta ese lugar.
    Atrapante desde el principio, con una grata carga emocional no apreciada en los anteriores cuentos (lo que me recuerda la honda humanidad de la narrativa corta, de autores como Orson Scott Card) y donde además encontramos otros leivs motivs propios del género, como los viajes interplanetarios y la existencia de inteligencias artificiales, podría ser considerada esta obra como lo mejor del libro hasta el momento; no obstante, una vez más al final la historia se desinfla y echa a perder el efecto ganado hasta poco antes de ello.

Una de la ilustraciones del interior.

martes, 9 de marzo de 2021

Felicidad absoluta para los marvelitas.


     A principios de este año se estrenó la primera de las tres series exclusivas de Disney+, ubicada dentro del Universo Cinemático Marvel, sobre personajes ya conocidos de la Casa de las Ideas y aparecidos en las películas para el cine e interpretados por los mismos actores que los encarnaron en pantalla grande: WandaVision.  Con un nombre como este, queda claro que se trata del esperado regreso, no solo de dos clásicos personajes de los cómics a estas adaptaciones audiovisuales, sino que de dos muy queridos Vengadores y tiempo después de los eventos de Avengers: Endgame; así que se nos revelan muchos datos al respecto, siendo que además esta viene a ser la primera producción dentro de dicha continuidad, en mostrarnos el llamado UCM luego de tan épicos eventos (bueno, está igual Agentes de S.H.I.E.L.D., pero como dejé de verla hace años ya, ignoro si habrán tenido en ella impacto los acontecimientos del mencionado filme).
     Resulta difícil no enganchar desde el primer momento con la serie, consistente en 9 divertidos episodios, llenos de emoción.  Más encima, considerando todo lo que pasó en las últimas entregas de los “Héroes más Poderosos de la Tierra”, tener juntos otra vez a tan destacada pareja, resulta tanto gratificante como todo un misterio… Y es que hay mucho que descubrir, siendo que sus responsables no dudaron en darnos una historia digna de las mejores historietas marvelitas.
     Nadie sabe qué está pasando durante un buen rato en este programa, que ni siquiera los mismos protagonistas tienen idea de ello.  Es así que el mundo se ha puesto “retro”, todo está en blanco y negro, así como mucho de lo que sucede es propio de una sitcom gringa de entre los cincuenta y los sesenta.  Así que el asunto será sobre descubrir la verdad de todo, puesto que está claro que la realidad ha sido intervenida por alguna fuerza superior, ignorando si se trata de alguien amigo o enemigo.  Entre medio, nos reencontraremos con unos cuantos secundarios muy simpáticos de otras cintas de la franquicia, como la misma astrofísica Darcy Lewis y a la que no veíamos desde la muy entretenida Thor: Un Mundo Oscuro y ahora acompañada por el (hasta tierno) agente del FBI Jimmy Woo, a quien conocimos en Ant-Man 2.
     El programa parte como algo livianito, un show de humor familiar de antaño y sin ningún otro propósito más que entretener sin complicaciones; todo es perfecto, hasta que en el mismo primer episodio uno o dos detalles irrumpen dentro de esta aparente “normalidad”, luego poco a poco las cosas se van torciendo.  Buena parte de la serie va saltándose una década por capítulo, en lo que se refiere al nuevo show televisivo en el que se encuentran los personajes y que simula/homenajea clásicos de la televisión como Yo amo a Lucy, Hechizada y Malcom el del Medio, siendo todo un placer ver cómo logran imitarlos y entre ello, contemplar los propios créditos de apertura que van cambiando para cada caso.  Pero ya a partir del capítulo 4, tenemos más claro qué sucede fuera del aparente entorno de confort de Wanda y Vision, así que sabemos que en un determinado momento la vida de modelo que están teniendo debe acabar… La cuestión es cómo se irá a solucionar todo, hasta la gran revelación sobre qué ha pasado realmente
     Nuevos personajes se unen a la franquicia y entre ellos destaca el debut de la capitana Monica Rambeau, un personaje muy significativo dentro de la continuidad marvelita y a quien vimos siendo una adorable niña en Capitana Marvel, ahora una aguerrida mujer adulta, y que a partir de aquí tendrá una mayor relevancia dentro de las producciones del UCM.   Destacan también las apariciones de versiones infantiles de dos integrantes de los Nuevos Vengadores y de un personaje clásico cuya aparición ayuda a reforzar el lado sobrenatural de esta franquicia, solo abordado antes gracias a la incorporación del Doctor Strange desde su película debut.  En todo caso hay que aclarar algo: las versiones del UCM sobre el panteón del material original pueden diferir mucho de las viñetas, de modo que en WandaVision aún cuando aparecen unos cuantos personajes relevantes para su cronología (bueno, unos más que otros), hay grandes cambios en sus personalidades y orígenes. Asimismo, la trama de esta producción es la adaptación libre de una importante saga y evento marvelita, que si bien solo toma unas ideas de esta obra, lo hace de manera ingeniosa y digna (no diré su nombre para mantener la sorpresa de los futuros espectadores).
    Por otro lado, sin querer dar más detalles al respecto, los sólidos guiones permiten se dé el primer paso para que se cumpla el sueño de un montón de ñoños: la unión entre las historias del UCM y la franquicia de los X-Men.  Así que acá tienen una razón de más para ver y disfrutar de este título que nos ha dejado la vara bien alta.
     Las actuaciones están de maravilla, destacando la de sus dos actores principales que pasan de una situación a otra, con gran versatilidad y una humanidad que supera la de los personajes empaquetados del principio, al mostrarnos un drama que radica en la verdadera crisis a la que se enfrentan.  En este último sentido, el amor que hay entre ambos y que es capaz de superar cualquier barrera, con loables sentidos de la familia y el autosacrificio, otorgan a la dupla protagonista un desarrollo interior pocas veces visto en otros ejemplos de la seguidilla cinematográfica.
     La ambientación es soberbia, entre los saltos de época y todo lo correspondiente al mundo “real”.  Destacables son los comerciales que vemos entre medio, los que dan claros indicios del progreso dramático que va tomando esta pieza hoy ya de antología.  Igualmente, la banda  sonora está a cargo de Cristophe Beck, trabajo que supera a lo que hizo para las cintas de Ant-Man y que recuerda a sus composiciones más inspiradas para Buffy y Angel (si bien el precioso tema principal no es suyo).  Por último, al haber un crédito de apertura “falso” y distinto en casi todos los episodios, no hay uno propio para el WandaVision de “verdad”, pero sí uno de cierre bastante hermoso.
     ¡Ah, una vez termine con mucha emoción la temporada, quédense a ver las dos escenas de postcréditos! (que son un anticipo de las próximas dos cintas que están por llegar).


                                                                       Créditos finales.

viernes, 5 de marzo de 2021

El Cine de Alex de la Iglesia (I)


1. ¿Por qué escribo este post?
 
    El reciente tiempo que le dediqué a la primera temporada de la serie de televisión española 30 Monedas, estrenada y emitida completa a finales del año pasado, me ha llevado a escribir de una vez por todas sobre uno de mis directores de cine favoritos: Alex de la Iglesia.  Y es que en verdad disfruté mucho de este show, del cual solo supe de su existencia gracias a mi amigo y colega bloguero Roger Senra, quien me habló al respecto y me lo recomendó con creces.  Fue tan maravilloso disfrutar de este título, reencontrándome además con el realizador español más importante en la actualidad junto a Pedro Almodóvar (¿Lo habrá superado acaso?), que me veía solo un episodio por día, de modo de extender el placer frente a esta historia, tan bien armada y escenificada.  Así que en consideración a un artista que desde los años noventa del siglo pasado, me ha dado tantas satisfacciones, he decidido hacer un repaso por su filmografía, que no tiene cintas flojas y todas ellas merecen ser conocidas y apreciadas en su medida; ahora bien, siempre habrá algunas que destacan más que otras, pero igual esto tiene que ver también con los gustos personales y en muchas ocasiones por el valor sentimental que les damos a dichas historias, cuando recordamos con cariño y nostalgia la circunstancia en la que vimos.  Por mi parte, buena parte de estos largometrajes los vislumbré en el cine, la mayor de las veces solo, no obstante, luego no volvieron a dar sus filmes en nuestras salas y solo gracias a “la magia de Internet” me fue posible ponerme al día con el resto de su carrera.  Aprovecho de contarles que me dispuse a volver a revisar sus trabajos, de modo de tenerlos más frescos en la memoria, que muchos de ellos no los visitaba desde hace años ya; así que me dispuse a descargar en HD los que no tenía (la mayoría la verdad) y heme aquí que lo he gozado bastante.
      Del cine de Alex de la Iglesia, les puedo contar de que mayormente se trata de películas que mezclan la comedia de humor negro (y MUY negro) con los géneros del terror psicológico y el melodrama; habiendo incursionado en la ciencia ficción, el horror sobrenatural y hasta el cine histórico (aunque este último siempre ambientado en el siglo XX y en su país), como en el western.  Muchas veces mezcla elementos de todos los géneros mencionados, si bien nunca deja de mantener el tipo de humor corrosivo, al presentarnos situaciones donde la violencia excesiva no solo nos podría incomodar (en el caso de los más sensible al respecto), sino que hacernos reír al otorgar cierto aire exagerado y de tono ridículo, en situaciones que poseen cierto grado de absurdo.  Lo anterior es posible gracias a sus personajes bizarros, que tienen mucho de caricatura, donde más encontramos antihéroes que héroes, o sujetos del mundo cotidiano que se dejan llevar por sus debilidades como la ambición, el materialismo y el egoísmo, acompañados por villanos de pacotilla; todos estos encarnados con tal gracia, que no dejan de caernos simpáticos.  Respecto a los personajes, mucho recuerdan la tradición propia de los esperpentos españoles, de los cuales el pintor Goya y el escritor Ramón del Valle Inclán fueron los maestros, de quienes de seguro se nutre de la Iglesia, al mostrarnos sujetos de apariencia tan retorcida como lo es su propia interioridad.  Los diálogos son chispeantes, ingeniosos y abundan las palabrotas.  Hay sexo a granel, este último también con su elemento cómico, el cual a veces puede resultar muy irreverente y con algunas situaciones complejas que difícilmente un director comercial gringo sería capaz de filmar o le sería permitido exhibir.  Es cierto que nuestro director realiza sus cintas, de las cuales acostumbra ser nada menos que el coguionista, ya que trabaja por lo general con su habitual colaborador Jorge Guerricaechevarría, con un claro amor por este arte y con la intención de entretener “sanamente” a un público adulto y con criterio formado; no obstante, a ello se le debe sumar un discurso político y de crítica social que puede ser que no se aprecie de manera tan evidente, pero que sin duda realza aún mucho más su legado en vida, al entregarnos producciones complejas que logran fusionar con excelencia los elementos comerciales con los artísticos.  Por último, cabe destacar su lealtad y/o amistad con los histriones que laburan con él, siendo que en todos sus largometrajes (salvo en uno en concreto) ha llamado a varios para trabajar en más de un par de sus cintas, lo que en algunos casos con sus colegas se llama tener actores fetiches y que en su filmografía en concreto nos han concedido un estupendo trabajo en colaboración detrás y delante de la cámara.

 

1. Las Mirindas Asesinas (1991).
 
    De poco más de 10 minutos de duración, es el corto que acaparó la atención de gente como Pedro Almodóvar, quien luego apoyaría a Alex de la Iglesia al hacer de productor en su primera película para el cine.
    Filmada en blanco y negro, con una atmósfera a medias entre lo onírico (o más bien pesadillesco) y lo surrealista, debe su nombre a un sujeto que entra a un bar y solo pide Mirinda, la bebida gaseosa que se llama así, comportándose de manera irracional y violenta solo por nimiedades.
    Siendo este humilde debut su primera colaboración con en el guión y con Alex Angulo en el papel principal, encontramos ya dos elementos esenciales de su cine: violencia y humor, ambos sazonados por los personajes bizarros y el absurdo que tan bien le saldrán a nuestro querido director.


                                                 He aquí el corto completito para ustedes.
 
2. Acción Mutante (1993).
 
    Su debut en grande, nada menos que en un género que en su patria poca atención había conseguido en la pantalla grande, la ciencia ficción, es una alocada historia sobre un grupo terrorista de frikis marcados por su deformidades (un jorobado, un hombre sin piernas que usa una navecita para mantenerlo a flote, un tipo con las manos inútiles y dos siameses liderados por un varonil sujeto que podría considerarse guapo salvo por la mitad de su rostro quemado), quienes están empecinados en desestabilizar el status quo que prima el culto a la belleza y al físico.
     Muy divertida, corresponde a un alocado paseo por una sociedad cargada por el materialismo, donde es evidente la dicotomía entre el mundo de colores y despilfarro de los ricos y los grises sucios de los pobres (la fiesta sin sentido del principio de la película y el planeta de puros hombres dedicados a la minería son evidencia de esto), que nos saca carcajadas y se ríe de la publicidad, la manipulación mediática y los estereotipos.
     El bestiario humano de esta cinta captura de inmediato la atención, donde no hay héroes, ni personajes dignos de admiración en este título, tal como sucede en posteriores trabajos del artista.  Entre estos curiosos personajes encontramos a un joven Santiago Segura, lejos el mayor fetiche del director, puesto que ha estado en buena parte de su carrera, si bien el papel más famoso para su amigo corresponde al de su siguiente colaboración juntos.
     Por otro lado, Alex Angulo, protagonista de su cortometraje ya comentado, vuelve ahora con un muy llamativo rol secundario.
     Personalmente le tengo mucho cariño a esta obra, de la cual supe gracias al reportaje que le hizo la revista Fangoria en su edición española, acaparando mi atención y que al tiempo después fue estrenada en el Cine Arte Normandie (oportunidad que no me perdí), que a partir de entonces muchas de las primeras obras del realizador llegaron a las salas criollas.


                                                                               Tráiler.
 
3. El Día de la Bestia (1995).
 
    Si es que no su película más famosa, de seguro la más querida entre los seguidores del español (al menos entre los de gusto ñoño, je).
     Un erudito sacerdote descubre la fecha exacta y parte de la ubicación del nacimiento del Anticristo, datos que concuerdan justo con la Navidad en pleno centro de Madrid; sin embargo, no sabe cuál es el lugar concreto donde ocurrirá el alumbramiento.  Es así que para engañar al Mal y evitar el Apocalipsis, planifica realizar unas cuantas acciones pecaminosas y de ese modo conseguir su atención para que le revele la información que le falta.  En el camino, se le unen una estrella televisiva que supuestamente es un experto en lo sobrenatural y ostenta tener poderes, junto a un joven rockero satánico muy carismático (este último, interpretado por el mentado Santiago Segura, bastante obeso por aquel entonces, en uno de sus roles más emblemáticos, antes de saltar a la calidad de estrella por su saga cinematográfica de Torrente).
     Aparte de todo el divertimento, detrás de esta verdadera joyita del cine ibérico, no se puede dejar de lado su exposición en tono jocoso del lado B de la sociedad de su país, ante un aparente avance socioeconómico luego de años de dictadura militar: la pobreza e indigencia y la violencia oculta en las casas, sumado a la de las calles, que es tan horrorosa como la que adjudicamos a supuestas entidades espirituales siniestras.
     Lejos superior a su opera prima en un montón de aspectos (argumento, diálogos, aspectos técnicos y hasta actuaciones, entre otros), es una comedia de horror que no deja de tener esa marca tan "hispana" que adoramos en su cine y que está llena de escenas de antología.
     Como el cura que descubre todo, tenemos a Alex Angulo, caracterizando tan bien a su personaje, que cuesta creer que sea el mismo esperpento de sus dos anteriores colaboraciones con Alex de la Iglesia.
     Cabe mencionar la intervención en un papel pequeño de Jaime Blanch, quien muchos años después y recién ya en la década pasada, cobró fama internacional como Salvador Martí en El Ministerio del Tiempo, la gran serie de ciencia ficción española.


                                                                                   Tráiler.

3.Perdita Durango (1997).
 
    Filmada mayormente en inglés y en pleno territorio gringo, es la "historia de amor" de dos delincuentes: Perdita Durango, una mujer de origen chicano que no teme dedicarse a cualquier acto delictivo y Romeo Dolorosa, de origen español, santero, traficante, ladrón, asesino y un largo etcétera.  Ambos se conocen y realizan un viaje que implica los más disparatados planes, implicando en contra de su voluntad a dos "típicos" jóvenes estadounidenses blancos de buena familia.
    Pese a todas las atrocidades que comete esta pareja, no pueden dejar de caer bien a más de alguien del público, puesto que pese a todo lo detestable que hacen los protagonistas, encontramos valores en ellos tales como la incondicionalidad por la pareja, el sentido de la familia y la lealtad; lo que contrasta con el supuesto mundo perfecto de los yanquis que aparecen en la historia.
     El filme más violento hasta la fecha del cineasta y tal vez de toda su cinematografía, está hecho de tal manera que esas escenas de bestialidad que posee, llegan a ser graciosas y entre ellas nada menos que una violación y otra que sugiere abuso infantil (¿Qué mente retorcida y/o habilidosa es capaz de conseguir esto?)
      En los protagónicos están Rosie Pérez, una talentosa actriz en la cúspide de su carrera internacional y Javier Bardem, cuando estaba despegando la suya en Hollywood.  Ambos son verdaderas fuerzas de la naturaleza en sus papeles y lo hacen que es una maravilla; sin embargo, no han vuelto a trabajar con de la Iglesia, aunque en cambio nuestro querido Santiago Segura vuelve a tener un rol llamativo para gusto nuestro.
     Por último, cabe destacar los preciosos flashbacks dedicados a recuerdos del propio Romeo, estos representativos de un pasado donde aún existían la inocencia y la belleza.


                                                                             Tráiler.
 
4. Muertos de Risa (1999).
 
    Ambientada en los años setenta, durante el último periodo del gobierno de Franco, es la primera gran señal de la versatilidad de su director para saltar de un género a otro y con total éxito; y es que en esta ocasión se trata de una cinta de carácter histórico, donde brilla la ambientación "retro" y con ello la representación de la sociedad española, que a pesar del paso de tiempo sigue manteniendo muchos de sus rasgos para bien o para mal (lo mismo podemos decir de los chilenitos ¿No?)
     Dos comediantes de éxito que trabajan juntos desde sus humildes inicios en espectáculos nocturnos, se odian entre sí con todo su ser, pese a lo que creen sus admiradores que los ven como grandes amigos.  La cinta aborda su viaje a la destrucción mutua y de sí mismos.
    Inspirado en casos reales de famosas duplas de artistas cómicos que realmente no podían soportarse en la intimidad (dícese de gente como Jerry Lewis y Dean Martin, Laurel y Hardy...), retrata muy bien las complejidades del ser humano y en especial de los artistas, quienes muestran una cara muy diferente de la verdad al público.
     Como uno de los dos protagonistas tenemos nuevamente al querible Santiago Segura y, por otro lado, a el Gran Wyoming, quien tuvo un pequeño rol en El Día de la Bestia.


                                                                             Tráiler.
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